La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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miércoles, 28 de marzo de 2012

Reflexiones heterodoxas sobre la huelga













Hago un breve inciso en mis crónicas bonaerenses para hablar de la huelga general de mañana.
Vosotros sabéis que soy de izquierdas y que también que soy heterodoxo. Muchas veces hay hechos que se supone que un izquierdista debe apoyar sin alternativa posible so pena de que algún iluminado pretenda excomulgarle de la Fe verdadera. A mi, como sabéis, las dogmatizaciones me importan un bledo y por lo tanto digo lo que pienso y actúo en consecuencia aunque el 99% de los que se suponen que son mis “compañeros ideológicos” opinen que me estoy desviando del camino correcto.
Algo de esto va a ser aplicable a esta entrada de hoy, día antes de la huelga general que mañana hay convocada en España. Antes de nada voy a linkar aquí un escrito de septiembre de 2010 que hice también antes de la huelga general de entonces. El escrito se llamaba Camino del fracaso y me gustaría que lo leyeseis (o releyeseis) antes de seguir con la lectura de esta entrada, porque todo lo que dije entonces es plenamente aplicable hoy.

El argumento principal de aquel texto era que una huelga general no tiene sentido en la España de hoy y que hacerla no aporta nada positivo, es más, crea problemas futuros para los convocantes si ésta fracasa. Es un acto de protesta, como una manifestación, nada más porque no vale para nada más, pero con el agravante de que una manifestación suele ser fácilmente exitosa y una huelga general es casi imposible que lo sea.
Antaño las huelgas generales tenían sentido. En el 88 se consiguió parar el país y en las otras dos huelgas de principios de los 90 también se consiguió parar el país de forma relevante. Sin embargo a partir de ahí todo han sido fracasos parciales o victorias insuficientes si queréis ser más positivos. La huelga del 2002 contra el decretazo no fue ni comparable a las de los 90 por mucho que consiguiese cambiar algunas cosas de aquel decreto. La del 2010, la última, no consiguió nada y fue todavía menos seguida que aquella. Las 5 huelgas generales de la democracia han ido decreciendo en éxito e intensidad y conforme pasaban los años se podía comprobar que para un país era más difícil, y que te hiciesen caso por intentarlo también.

El por qué de esta aparente imposibilidad de parar un país está en la realidad laboral y socioeconómica de España. En 1988 había unos sindicatos muy poderosos, con un alto poder de movilización y una afiliación alta, en una economía que podía ser parada si se paraban las fábricas y los transportes gracias a su menor sofisticación. Pero la economía, el mercado laboral y la sociedad han cambiado mucho en 25 años.
Para empezar hay una diferencia clara entre la seguridad laboral de entonces respecto a la de ahora. Ya no es por esta reforma laboral simplemente, es fundamentalmente porque en 1988 casi no había trabajadores temporales en trabajos que no eran estacionales mientras hoy el contrato temporal o por obra y servicio es el contrato favorito en España. Un trabajador con un contrato así se arriesga a no ser renovado si ejerce su derecho a huelga y simplemente por eso la inmensa mayoría de los trabajadores temporales no van a hacer huelga.
Por otro lado también ha habido un fenómeno durante estos 25 años: La inmigración. De forma general los inmigrantes de primera generación se sienten agradecidos al país que los ha acogido y son temerosos ante las posibles consecuencias de hacer cosas como una huelga. Los inmigrantes, además, tienen porcentajes de afiliación menores que los nacionales y por tanto están más alejados de los sindicatos. El porcentaje de inmigrantes que hace huelga también es bajo.
Hablando de la afiliación nos aparece un tercer grupo, que es toda aquella masa trabajadora de técnicos y profesionales titulados. Además de que los jóvenes están en la situación de temporalidad comentada antes existe una baja afiliación de este tipo de profesionales a los sindicatos de clase ya que, desde el punto de vista de estos trabajadores de “cuello blanco”, eso de los sindicatos es cosa de trabajadores manuales. Esta es una visión extendida entre los profesionales aunque no sea real (los sindicatos tienen ramas para este tipo de trabajos y empresas) y como consecuencia de esto también hay una afiliación bajísima entre estos profesionales y el ascendente de los sindicatos sobre ellos es casi nulo.

Pero todavía hay mucho más. En nuestra economía hay cada vez más autónomos y, sobre todo, falsos autónomos (trabajadores que son obligados a convertirse en autónomos para trabajar para una empresa). Los autónomos no tienen cultura de la huelga y, aunque esta reforma les afecta también a causa de la contracción del consumo que va a provocar, sienten que no va con ellos.
A todo esto se junta otras dos cosas. La primera es que hay una ley de la economía que dice que en un ciclo económico con alto desempleo la gente que va a la huelga es menor. Es lógico, la gente teme perder algo tan preciado hoy en día como un puesto de trabajo. Y además este propio hecho del alto desempleo sirve a las empresas para coaccionar más eficazmente a sus trabajadores para que no hagan huelga, sobre todo si se da alguna de las circunstancias de temporalidad comentadas.
La segunda es algo más compleja pero fácilmente entendible. Mirad, en un contexto donde muchas empresas no trabajan al 100% minimizar el impacto económico de una huelga es muy fácil para una empresa. Hay actividades que trabajan en continuo, que venden todos los días y que no pueden parar sin sufrir consecuencias económicas pero hay otras muchas actividades que pueden reorganizar el trabajo para que se haga todo aunque no se trabaje el día de huelga. Una panadería, que tiene que vender pan a diario, o un medio de transporte van a sufrir los efectos de la huelga, pero un despacho de ingeniería que tiene que hacer un proyecto con una fecha límite o incluso una fábrica que no trabaje al 100% no la sufrirán. El despacho ya se encargará de que el proyecto esté a tiempo por los medios de coacción que sea y la empresa productiva ya reorganizará el trabajo para tener el pedido a tiempo. Para estas empresas, si no trabajan al 100%, la huelga es casi positiva porque se ahorran un día de sueldo de sus trabajadores y luego éstos van a hacer el mismo trabajo. Esto lo saben los trabajadores, que al final piensan que pierden ellos y no la empresa.

Podríamos seguir dando causas por las que una huelga no puede tener hoy el éxito de hace 30 o 40 años. Sí puede haber huelgas exitosas en ciertos sectores, pero no una huelga general. A lo máximo que se puede aspirar es a un éxito parcial que no llevará a nada.
Porque ahora vamos a ser claros. ¿Para qué se hace una huelga? Una huelga es un mecanismo de presión a un gobierno para que haga algo que los trabajadores desean o retiren alguna ley que los trabajadores consideran lesiva. El objetivo de la huelga es, por lo tanto, tangible y para eso se ejerce este mecanismo de presión. El objetivo de esta huelga es que se retire la reforma laboral o, por lo menos, se quiten ciertos artículos.
Pero para poder presionar a un gobierno primero debemos tener un gobierno. Y España, al menos en términos económicos, no tiene un gobierno ni un presidente, lo que tiene es un Virrey y una corte de ministros al servicio de las órdenes que vienen desde fuera.
Ya ha avisado De Guindos que la huelga no va a cambiar “ni una coma” de la reforma, algo que es cierto porque la reforma está ya validada, aprobada y entregada en bandeja de plata a la presidenta que realmente tenemos, que se llama Angela Merkel. El destino legal de nuestras relaciones laborales ya está decidido en Berlín y en Bruselas y por eso mismo presionar a un gobierno que no decide nada no tiene ningún sentido.

Mañana pasará lo que pasará. El gobierno dirá que no ha habido casi huelga y los sindicatos dirán que ha sido un éxito. Eso sí, las manifestaciones serán numerosas porque la realidad es que el país está muy mayoritariamente contra la reforma.
Mañana cada uno se creerá lo que se quiera creer. Eso suele ser así y ya no debe sorprendernos. Sin embargo lo que es seguro es que mañana no se parará el país, trabajará más gente de la que va a hacer huelga y el gobierno no va a rectificar un ápice la reforma.
Y si somos honestos pasado mañana deberemos replantearnos, de nuevo, lo que planteaba en 2010. La huelga no es un instrumento eficaz hoy y lo máximo que puede conseguir es dejar en evidencia el bajo nivel de apoyo que tienen los sindicatos. Y si queremos volver a tener herramientas para poder presionar a los poderes públicos y a los poderosos y hacerles cambiar sus leyes y reformas lo primero que debemos aceptar es que las que tenemos ya no nos valen.
Ayer me decía Nicolás del blog El viaje de Ulises que él estaba dispuesto a replantearse los mecanismos de protesta si alguien le proponía uno mejor, pero que por ahora la huelga es el que tiene y a ese recurrirá. Entiendo a Nicolás pero muchas veces en la historia hay que dejar morir lo viejo para que pueda nacer lo nuevo, y creo que ese es precisamente el momento en el que estamos.
Dejémonos de nostalgias y de costumbres, de herramientas que casi no funcionan y de querer hacer las cosas como siempre. Hay que ser inteligente, probar cosas nuevas, intentar ver qué mecanismos pueden ser eficaces para parar un país si eso es lo que se quiere. Me encantaría poder dar aquí las respuestas pero no las tengo, lo siento. Sé que esta huelga, a pesar de tener todo el fundamento del mundo es un error y no se debió convocar, pero no sé exactamente qué se debe hacer.
¿Ideas? Manifestaciones, acciones colectivas como consumidores, movimientos de indignados verdaderamente constantes y efectivos, creación de parcelas de economía relacional…Sí, esto es muy difícil ya lo sé, pero es lo único que se me ocurre que podemos hacer de forma efectiva. No estamos en un mundo nada fácil pero esto hay que asumirlo y ponerse a trabajar con esta mentalidad. Imaginación al poder señores porque si no se nos comen por los pies, y estar pegándole al cocodrilo con la pancarta de la huelga no nos vale ni para conseguir un segundo de vida más.

12 comentarios:

  1. Siempre he sido muy reacio a las huelgas... pero...como ya he dicho mañana la haré con independencia de resultados, luchas de cifras y argumentos más o menos interesados por cualquiera de las partes. Se puede intentar engañar al adversario pero engañarse a una mismo es de imbéciles. así que mañana veremos donde estamos.

    también es cierto que no mira lo de mañana con una visión cortoplacista pero tal vez a medio o largo plazo haya resultados. el Gobierno no va a cambiar pasado mañana la reforma laboral porque sería como reconocer explicitamente su derrota. Y por ahí no pasa Rajoy.

    En cuanto a tu análisis, posiblemente tengas mucha razón, pero deja que este gobierno continúe legislando como hasta ahora y hablaremos dentro de un tiempo si la gente se levanta y se pone en huelga o no.

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  2. Yo también tengo algunas reflexiones:

    OTRAS ALTERNATIVAS Y PROPUESTAS DE REFORMA LABORAL DE EXPERTOS Y ECONOMISTAS:

    * http://www.crisis09.es/propuesta/?page_id=37
    * http://uncontratoparaemplearlosatodos.es/#1

    REFORMA LABORAL DEL GOBIERNO PARA CREAR PARADOS Y HACER ESCLAVOS >>

    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=274744852607017&set=a.129056673842503.34528.100002145139132&type=1&theater

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  3. Nicolás,

    La cuestión no es que estemos dejando o no al gobierno legislar. El gobierno legisla y legislará, presionado por poderes extranjeros, independientemente de las huelgas que hagamos con éxito parcial como es el mejor de los casos en el que nos podemos encontrar. La protesta es legítima, necesaria y justa, lo que pongo en duda es el mecanismo de esta reforma, irrelevante y nocivo para quien la convoca.

    Runaway,

    Tanto el contrato único como el modelo austriaco es algo que rechazarán los empresarios radicalmente. El primero porque les obligaría a pagar más impuestos, y el segundo porque eliminaría la contratación temporal que es su preferida.
    Yo estoy totalmente a favor de comenzar a aplicar el modelo austriaco y parcialmente a favor del contrato único, como vengo defendiendo desde hace años aquí y en La suerte sonríe a los audaces. Cambios que, por supuesto, nada tienen que ver con la reforma aprobada que en vez de austriaca es latinoamericana.
    De todas formas el documento de crisis 2009 es excesivamente simplista y nuestros problemas, hoy, son infinitamente mayores que los que se solucionarían con esas medidas.

    Saludos,

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  4. Buenos días Pedro --

    Bueno, en primer lugar, bienvenido de nuevo a España.

    En segundo lugar, realmente no he querido comentar sobre la huelga PRECISAMENTE por los MISMOS motivos que comentas - no va a resolver absolutamente nada, ya que esta gente debería ir a manifestarse a Bruselas. Es increíble la ignorancia que hay en nuestros países - la gente se piensa que el gobierno español es soberano y puede hacer lo que le plazca. Si fuera así, estoy seguro que Rajoy no se arriesgaría una huelga como la de hoy ni mucho menos legislaría como ha hecho.

    Personalmente, estoy absolutamente en contra de la huelga y rechazo todo lo que reivindican en términos generales. Aquí en Madrid no he visto a los piquetes pero he ido andando a mi despacho y a la universidad con una porra "antipiquetes" por si acaso - en mi entorno, donde también hay trabajadores asalariados, te diré que nadie está siguiendo esta huelga. De hecho, gente becaria que cobra 300 euros al mes, se está mofando de los huelguistas.

    Diré algo más para los socialistas e izquierdistas más radicales que comentan mucho en tu página: estoy absolutamente a favor del derecho a la huelga como libertad de expresión legítima y por supuesto, RECHAZO el intento de Aguirre en Madrid para impedir que los manifestantes llegásen a Sol. Yo defiendo la libertad y la democracia - tienen todo el derecho, legítimo, siempre que no utilicen la violencia (si lo hacen, defiendo que la policía cargue brutalmente) deben poder llegar hasta Sol. Nunca viene mal un espectáculo risible como el que representa CCOO y UGT.

    Pedro, por último: ¿sabes lo que me dijo a la cara un inglés laborista cuando estuve por allí en Londres hace 1 semana? "Me haces recordar a la derecha más dura, capitalista y monetarista que tanto hizo sufrir a los ingleses obreros en los 80 pero no te imaginas como me gustaría que tanto Inglaterra como España fuésemos países soberanos para que de una puta vez podamos realmente tomar decisiones de izquierdas y tener a un enemigo claro".

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  5. *Lo último lo comento porque lo que realmente representa es que hay un déficit de democracia - antes, por lo menos conocíamos quiénes elaboraban tal o cual política -- ahora, no lo sabemos.

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  6. Hola Alfredo,

    Gracias. Veo que tu también estás en España de nuevo. Como sabrás estoy escribiendo unos textos sobre mi estancia en Argentina muy enfocados en términos económicos y sociales y creo que son muy interesantes porque puedes ver un camino económico que te gustará o no, pero que representa un ejercicio absoluto de soberanía económica por primera vez en muchos años en Argentina. Nada de ortodoxia, nada de pedir al FMI, nada de seguir los dictados económicos generales. Ha sido muy interesante ver esa realidad.

    Respecto a lo que comentas estoy de acuerdo contigo a pesar de tener una diferencia de base absoluta, es decir, yo estoy radicalmente en contra de esta reforma laboral y creo que lo único que va a generar es más paro, descenso de sueldos y contracción económica vía contracción del consumo.
    Y a pesar de esta diferencia estamos de acuerdo respecto a la huelga, y estamos de acuerdo porque sabemos que tenemos un gobierno prisionero que no manda nada. Como leí ayer y me hizo gracia, aquí reina MARIANO I DE ESPAÑA Y V SERVIDOR DE ALEMANIA, pero no gobierna.
    ¿Qué sentido tiene una huelga en este sentido? Porque fíjate, al final a parte del trabajador que pierde un día de sueldo por la huelga son los empresarios más decentes los que van a ser perjudicados. Los empresarios y empresas más indecentes presionan a los trabajadores de una manera u otra para que no hagan huelga (amenazas de no renovar el contrato laboral, de aplicar las nuevas posibilidades de reducir el sueldo de la reforma, coacciones "frias") y al final conseguirán su objetivo, sin embargo quién sea absolutamente respetuoso con el derecho a huelga tendrá mucho más paro en su empresa. Pensando estas cosas te das cuenta que se está consiguiendo absolutamente lo contrario de lo que se pretende y que estamos errando en el camino.

    La desnaturalización de nuestra democracia es algo que afecta a todo y entre ellos a los mecanismos de presión social, de ahí mi llamamiento a replanteárselo todo. Y debemos de recuperar nuesta soberanía secuestrada por Berlín y Bruselas, sí, pero hay más factores que jamás debemos perder de vista y que serán los que no harán recuperar nuestra soberanía plena. Hay que empezar a protegerse económicamente de los países que no cumplen las reglas internacionales o tienen dictaduras con mercados laborales semiesclavistas, hay que acabar con los paraísos fiscales, hayq ue controlar este inmenso casino de economía espculativa y mercados sin control que no aportan nada a las arcas públicas. Si hay algo que he confirmado en Argentina, por su historia pero también por ciertas políticas que han tomado, es que puede haber una política que puede beneficiar tanto al trabajador como al empresario que vive en la economía productiva. En esa búsqueda estoy, como sabes.

    Saludos,

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  7. Hola Pedro -- Sí, ya estoy en España de nuevo, dedicándome plenamente a mis alumnos y funciones sociales para mi profesión. *Esto lo digo porque a veces mucha gente se siente presionada para quedarse en Inglaterra pero yo no puedo abandonar mi país cuando hay TANTAS cosas que tenemos que resolver aquí. He visto lo de Argentina y estoy siguiendo tu serie con atención - hay cosas que sabía de oídas, pero otras sorprenden.

    "¿Qué sentido tiene una huelga en este sentido? Porque fíjate, al final a parte del trabajador que pierde un día de sueldo por la huelga son los empresarios más decentes los que van a ser perjudicados".

    Correcto.

    Estoy de acuerdo con lo de la huelga y obviamente huelga decir que si hay empresas que están amenazando a sus empleados por ejercer un derecho constitucional, me parece sencillamente vomitivo (y soy consciente de esas cosas).

    ¡Muy bueno lo de Mariano I! ES ASÍ.

    Sobre lo que comentas en tu último párrafo - te comento una cosa que igual te podría interesar. Discuto/debato mucho en persona con un joven "izquierdista" (más ortodoxo que tú y más cañero) pero al final también nos entendemos como tú y yo - él dice que está alejado del "emocionalismo" de la progresía, que le gusta defender lo que defiende por pura lógica y con argumentos. Bueno, el otro día discutimos muchísimo sobre Guantánamo y lo de poder matar a enemigos combatientes - como te podrás imaginas, hubo un intercambio de palabras muy duras entre nosotros pero él al igual que yo no es sentimental y tenemos ese "hierro" que tenemos los que llevamos vidas más o menos públicas.

    CONTINÚA

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  8. Sin embargo, él me dio la razón técnicamente: Dijo - "Alfredo, no dudo que legalmente tengas razón, pero la cuestión es, ¿de verdad quieres ese tipo de mundo"? Bueno, no entro en mi réplica aquí pero a ¿qué voy con esto? Que ambos tenemos que replantearnos las cosas y ver qué beneficia y qué no, aunque sea de distinas ópticas. Tú hablas de proteccionismo, de soberanía y tal - quizá también tendremos que hablar sobre las instituciones internacionales, porque ¿para qué nos vamos a engañar? Tú, siendo mucho más izquierdista que yo, sabes perfectamente que los organismos internacionales tampoco funcionan a beneficiar los más débiles. Por lo tanto, también cabría preguntarse lo siguiente: ¿Hasta qué punto se hace necesario que Alemania ceda un poco de soberanía en algunas cuestiones en beneficio de España o países del entorno? Porque sabes muy bien que hay dos opciones por lo menos: seguir como estamos o reducir el valor del euro. ¿Tú qué dices?

    Saludos

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  9. Alfredo,

    Tengo que seguir ese debate, imagino que está en el blog. ¿Devaluar el euro? Por supuesto, es absolutamente necesario para recuperar la competitividad, aunque una devaluación suave. Esa devaluación crearía algo más de inflación, algo que tampoco sería malo siempre que se mantenga el porcentajes lógicos (Obviamente una cosa es un 5% y otra es un 20%). Y como digo siempre eso es algo que realmente me perjudica como ahorrador, pero creo que es necesario para los países periféricos de Europa que deben exportar más y digerir deuda.

    Y claro, las instituciones internacionales...¿de qué nos vale la UE ahora? Porque cuando nos daban pasta nos servía todas las cesiones que hicimos, pero como la hemos despilfarrado ahora no es más que una opresión sobre nuestra economía, sobre todo por el euro pero también por ciertas normativas comunitarias. ¿La ONU? No es funcional, y todo lo que se debate en el consejo de seguridad lo demuestra. ¿El FMI? Mira como acabó Argentina haciendo caso al FMI...
    Pero luego hay otra realidad, que es que los bloques regionales de poder son la única opción de no convertirse en actores mundiales irrelevantes. Debemos combinar ambas situaciones de manera inteligente y ver qué responde a los intereses generales.

    Saludos,

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  10. ¿Cuál debate, Pedro? El debate sobre el que comento fue en persona (aunque relacionado con algunas de mis entradas).

    Tema internacionalismo: Precisamente por eso que comentas - la ONU no es funcional ni otras de esas instituciones - es a eso a lo que me refiero. ¿Cómo hacemos que sean organismos funcionales? Es ahí donde creo que muchos podríamos coincidir.

    Saludos

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  11. Un artículo con mucha razón, muy sensato y real. Siempre he pensado que en 34 años de democracia no hemos aprendido nada. Seguimos bansándonos en algoritmos caducos que a día de hoy en la Europa de la que dependemos a ninguna parte llevan. Efectivamente como dice Nicolás y demás, es la única herramienta que tenemos, y como bien dice Pedro, en época austera la participación es baja. Hay miedo. ¿Dónde están las soluciones?. Nadie las tiene o no puede aplicarlas. El sistema es férreo y actúa como una apisonadora.
    En lo que estoy muy de acuerdo es que una huelga genral sirve de poco, pero hay que reinventarse o perderemos todo por lo que nuestros ancestros se han partido la cara.

    Saludos

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  12. Los que tienen que hacer cosas fundamentalmente porque sirvan de algo y resulten útiles a la sociedad son los gobiernos. Los ciudadadanos tenemos que defender aquello en lo que que creemos, y atacar aquello en lo que no creemos y que sabemos que nos va a perjudicar.

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