La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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jueves, 21 de febrero de 2013

El último acto de una obra fracasada














Viendo el debate sobre el estado de la nación me vino a la cabeza una escena de la película "El último emperador". En ella el joven emperador chino reina en la ciudad prohibida (sede de su corte) creyendo que está reinando sobre toda China, pero realmente la ciudad prohibida estaba sitiada por las fuerzas republicanas chinas, respetada pero sitiada. China era una república y el pequeño emperador no reinaba sobre nada ni nadie fuera de su propia corte, aunque era ignorante de ello.
El debate sobre el estado de la nación me produjo las mismas sensaciones que aquella película. El congreso de los diputados es la actual ciudad prohibida, dónde el emperador Rajoy la corte que le rodea, algunos fieles y otros “leal oposición”, se empeñan en escenificar una ficción ajena a lo que pasa de leones hacia fuera. En el exterior hay otra cosa: Desahucios, asqueo contra la corrupción, pobreza, gente buscando en la basura, familias enteras en paro, jóvenes emigrantes…Pero dentro, entre los cuadros y estatuas de Besteiro y Cánovas, nada de eso parece importar más que para hacer alguna referencia interesada.

Nunca me han gustado los debates sobre el estado de la nación. Son pura propaganda para adictos, son mítines alternativos de los distintos grupos donde cada uno cuenta lo que le da la reverenda gana. Todo está hecho cara a la galería, preparado como un combate de boxeo donde lo único importante es noquear al rival bipartidista.
Pero este debate ha llegado a unos límites de cinismo insoportable. El presidente del gobierno, en su primera intervención, habló de cosas que nada tenían que ver con la nación en cuestión. Si un historiador del futuro se hace algún día con el video de la intervención de Rajoy de este año le será absolutamente imposible saber a qué año corresponde, pues podría ser de 1998, o quizá de 2008 o quizá de cualquier otro año pero no de este terrible 2013. 
El discurso de Rajoy se basó en tres ideas fundamentales, cada cual más falsa que la anterior. La primera es que su gobierno ha salvado al país de la ruina, que el país estaba en la quiebra cuando él llegó y que ahora tenemos “la cabeza fuera del agua”. La mentira es tan obscena que da rabia hasta rebatirla. España está hoy peor en todos los aspectos que hace 1 año: Hay más parados, más recesión, más deuda acumulada, nuestros bancos han sido rescatados, peores previsiones económicas, más pobreza, menos consumo y menos empresas. Todo está peor en todos los sentidos pero el presidente se atrevió a decirnos que había salvado al país. Era para levantarse e irse de la sala después de llamarle sinvergüenza.
Por cierto, si el país no ha entrado en suspensión de pagos o no ha sido rescatado ha sido simplemente porque las acciones del BCE han conseguido bajar en más de 200 puntos la prima de riesgo durante los últimos meses. Nada, absolutamente nada ha tenido que ver el gobierno de España en eso. Y luego se cuelga la medalla. Es indignante.

La segunda idea básica es que la reforma laboral está teniendo efectos positivos. Si lo anterior es una mentira grosera esto es directamente una canallada, porque se está riendo de los parados, despedidos, víctimas de los ERE’s, etc. En España, en 2012, se han destruido más de 800.000 empleos siendo el año de mayor destrucción de empleo después de 2009, año en el que cayó Lehman Brothers y cuando parecía que el capitalismo entero iba a colapsar.
En 2009 la recesión afectaba fuertemente a todos los países y estábamos en un caos económico generalizado. Pero 2012, a pesar de ser muy mal año económico para Europa, no ha tenido estos tintes dramáticos. Alemania ha crecido casi todo el año, Francia por los pelos pero también. Sin embargo aquí se destruyeron 800.000 puestos de trabajo.
La reforma laboral ha destruido empleos, de eso no hay la más mínima duda. Su razón de ser fue la reducción de costes laborales y para ello establecía varios mecanismos, el más claro de ellos abaratar el despido. Un porcentaje importante de estos 800.000 parados nuevos son consecuencia directa de la reforma laboral, y quien niegue esto es un mentiroso o un idiota. La insistencia del gobierno de decir que la reforma ha sido buena para el empleo es una mentira transparente, obscena y asquerosa.

Y la tercera idea ya fue la traca. Dijo Rajoy que España no era un país corrupto, que eso era una “insidia”. Eso sí, dijo que no eramos un país corrupto y consecuentemente no teníamos un problema de corrupción pero propuso como propuestas estrella medidas contra la corrupción. Corrupción que por supuesto era a futuro porque a Bárcenas ni nombrarlo y la oposición sin obligarle a responder por qué tuvieron a Bárcenas con un sueldo tres veces mayor que el del presidente del gobierno cuando habían asegurado que lo habían despedido.
Ahora resulta que el grado de corrupción que tenemos es “normal” ¿normal para quién? ¿Para Guinea? ¿Para Mozambique? ¿Para México? Porque para el primer mundo no. En España hay casi más casos de corrupción que estrellas en el cielo y a nuestro presidente sólo se le ocurre decirnos que el asegurar que somos un país con problemas de corrupción es una “insidia”. Manda huevos.

Otra cosa por la que la oposición debería haberle saltado a la yugular y no lo hizo fue por el gran anuncio que hizo sobre el déficit, que iba a estar por debajo del 7%.
El otro día se publicó que la deuda del estado había aumentado en 2012 146.000 millones de euros, el 14% del PIB. Nunca en la historia de la deuda pública se había generado tanta deuda en un solo año. Sin embargo el gobierno nos ha traído una cifra de déficit que quizá sea del 6,9% del PIB.
¿Cómo es posible esta aparente contradicción? Sabemos que el dinero del rescate bancario no computa como déficit, a pesar de que probablemente nunca sea recuperado en su totalidad. Pero aún así, aún sacando de la contabilidad las cifras de endeudamiento público que supone el rescate bancario, las cifras no cuadran. Yo no tengo los conocimientos de contabilidad suficientes para entender por qué pasa esto, pero es evidente que nos encontramos ante un claro ejercicio de ingeniería fiscal. Sabemos que el gobierno está constantemente centrifugando déficit, es decir, mandándolo al año que viene (el gobierno anterior también lo hacía) ¿será sólo por esto? No lo sé, aunque me temo que cuando Europa vea estas cifras nos digan que son una patraña y nos den un severo correctivo.

Y luego están todas las medidas que propuso: Lo de no pagar el IVA si no se cobraba la factura (algo que ya prometió hace 14 meses), los minijobs a la española (absolutamente previsibles), no sé cuánto dinero que va a destinar a las empresas y emprendedores (¿Cómo? ¿Con qué dinero? Esto no se lo cree nadie) y cosas así. Mirad, ni las voy a analizar ¿para qué? Me parece una pérdida de tiempo analizar las promesas de alguien que ha violado la totalidad de su programa electoral y que pertenece a un partido que ha mentido constantemente en las últimas semanas sobre su corrupción.
Rajoy me recuerda a un compañero de carrera que tuve. El chico suspendió casi todas las asignaturas el primer año de carrera pero no se atrevió a decírselo a sus padres. Les contó una mentira y dijo que solo había suspendido dos asignaturas, esperando recuperarse después. El año siguiente suspendió la mitad de asignaturas, pero también le dijo a sus padres que había suspendido una o dos. Fue haciendo la mentira cada vez más grande y cuando se supone que tenía que acabar la carrera no iba ni por la mitad de la licenciatura, y claro no pudo esconder más la realidad. Rajoy hace lo mismo, trampea las cifras con ingeniería fiscal, dice que estamos saliendo de la crisis fiándolo todo a una mágica recuperación futura, vende que vamos bien cuando estamos fatal, y así mientras la cosa aguante. Cuando explote el pastel estará en algún consejo de administración de alguna empresa privatizada y que se apañe el siguiente.

Ah bueno, que también habló ese que los medios de comunicación llaman “líder de la oposición” (¿Líder? ¿Oposición?) . Me quedo con sus formas verbales, “cuando gobernemos” dijo varias veces. Así es España, o así creen estos señores que es su España, quítate tú que voy yo, yo gobernaré porque el país está cansado de ti. Un ciclo irremediable y repetitivo, dónde no hay que ganarse a la población, sencillamente hay que ser un poco menos malo que el que está, o más cínico, o mentir, o estar callado hasta que el poder llegue a tus manos.
Las únicas verdades que dijo Rajoy en el debate fueron las que dijo sobre Rubalcaba. Le espetó en la réplica que estaba proponiendo exactamente lo contrario de lo que hizo en el gobierno y en eso tiene toda la razón del mundo. Rubalcaba “tiene un pasado” como dijo Rajoy y eso es lo que le desacredita. Por otro lado Rubalcaba le dijo a Rajoy que estaba haciendo exactamente lo contrario de lo que había prometido en campaña electoral, lo cual también es una verdad palmaria.
Y en eso estaban cuando se enzarzaron en un debate que acabó en el año 1990 y en el caso Filesa. El debate sobre el estado de la nación, de una nación en proceso de destrucción, pasó sin rubor de 2013 a 1990 por voluntad de los oradores y porque se sentían más cómodos hablando de glorias pasadas y del “tú más”. Y mientras, en la calle, había un ERE en la mayor empresa turística de España, había desahucios, una huelga de jueces, manifestaciones y los mismos desastres que vemos día tras día. Pero en la ciudad prohibida se hablaba del año 1990 y de la herencia recibida.
Y cuando se acabó el combate de boxeo bipartidista sus señorías se levantaron y se fueron a la cafetería. Quedaron 4 gatos para escuchar a Durán i Lleida (del partido que ha puesto en jaque la estabilidad estructural de España), Cayo Lara (de un partido que está cercano al 15% de votos según las encuestas) y Rosa Díez (cuyo partido en crecimiento tiene ahora sobre un 12% de intención de voto). Estos tres partidos, si hubiese unas elecciones hoy, seguramente sacarían el 30% de los votos, pero los señores diputados están tan acostumbrados a vivir en los estúpidos combates del pasado que lo que opine un 30% de los votantes les parece absolutamente irrelevante. Y el presidente del gobierno se queda porque está obligado, sino se iría a leer el Marca o se pondría a cortarse las uñas en medio del congreso como hizo ayer un diputado e imputado de les corts valencianes.

Por la noche vi un poco del debate que hicieron en el canal 24h de TVE y fue totalmente revelador. Mientras los periodistas hablaban de quién había ganado el debate (entre Rajoy y Rubalcaba claro, los demás eran teloneros) en la parte inferior de la pantalla se veían los mensajes de twitter de los espectadores.
Los cuatro periodistas, especialistas en política parlamentaria, desgranaban las intervenciones como si estuviesen en Sálvame, acaso con un tono algo más serio. Sólo importaba el continente y las formas, quien había sido más convincente entre esos dos (¿¿Convincente??). Los cuatro dijeron que Rajoy había estado bien, pues se esperaba un funeral y le fue mejor de lo esperado, y también que Rubalcaba había estado mal. Como si a alguien le importase eso o este falso combate a dos que los medios se empeñan en mantener. El contenido y las falsedades permanentes del presidente casi no importaban en la política espectáculo, tampoco el cinismo del "líder de la oposición".
Sin embargo los mensajes de twitter iban por otro lado. La inmensa mayoría de ellos se mostraban decepcionados con el debate, con Rajoy y con Rubalcaba, decían que no tenían credibilidad alguna, que esto era un paripé absurdo. Parecían programas diferentes, la inconexión entre el periodista de la mesa y el espectador era total, absoluta e infinita.

En la ciudad prohibida siguen hoy con sus rituales y fiestas. Y mientras, la república de la calle está en permanente lucha intentando cambiar las cosas, buscando sobrevivir, ajena a los maquiavelismos y fastos de palacio. La república real y la corte ficticia. Dos mundos, cada vez más alejados, que van hacia la colisión como no lo remedie alguien.
Luego decidme que no es necesaria una revolución democrática que barra esta ficción institucional. Por cierto, ayer IU y UPyD pidieron unas elecciones constituyentes. Y son los dos partidos que están en auge con más del 25% de intención de voto entre los dos ahora mismo. Más vale que en la corte del pequeño emperador se den cuenta de lo que pasa en la calle antes de que se los lleven a todos por delante.

6 comentarios:

  1. Buen análsis. Me gustaría saber, al hilo de tu último comentario, si IU y/o UPyD ganaran las elecciones generales ¿De verdad crees que iniciarían un proceso constituyente?

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    1. Es una muy buena pregunta Enric. Yo creo que estas dos fuerzas sí lo harían, porque ambas proponen un tipo de estado diferente del actual (federal, aunque de distinta naturaleza) y cosas que necesitan cambios constitucionales.
      Podrían hacer un proceso constituyente o quizá un periodo de cortes que tenga como objetivo reformar la constitución en algunos de sus puntos, que sería algo similar.

      En cualquier caso creo que una de estas cosas harían si es que tienen la mayoría para hacerlo (recuerda que hace falta 2/3 de las cortes generales para algunas cosas). No puedo pensar que a partir de ahora van a ser todos como Rajoy, es decir, que van a proponer cosas en sus programas y luego van a hacer lo que les de la reverenda gana. Debemos creer que hay gente que quiere cumplir sus promesas.

      Saludos,

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    2. Queridos amigos:¿De verdad creen ustedes que IU o UPyD tienen posibilidad alguna de ganar unas elecciones generales? No se en que país vivien, en España, no, desde luego. Y lo digo por desgracia para todos nosotros. Un saludo muy afectuoso desde las islas Canarias.

      P.S.: La entrada del blog, perfecta. Ni un pero, ni una coma. Me la llevo, citando la procedencia, claro está.

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  2. Pero es que alguien se esparaba de este debate o cualquier otro que se sacara algo en claro?? Salvo como dices, los adictos a cada uno de los bandos o sectas.

    Los voceros mediáticos están tan triunfalistas hoy como el propio Rajoy, y además de hacer hoy su habitual propaganda del régimen, todos son loas, felicitaciones al ganador del debate. Y artículos y encuestas a ver quien ha ganado el debate si Rajoy o Rubalcaba. Valiente tontá y gilipollez... todo lo basan en términos de competición: uno gana y otro pierde. Están como nuestros empresaurious hispánicos por la filosofía WIN-WIN. No no sé quien ha ganado, tan sólo se que hemos perdido todos.

    Ya la viñeta de Forges en El País para ese día, antes de que hubiera comenzado el debate, señalaba lo que iba a pasar: Más de lo mismo, lo del "y tú más" y lo de "la herencia recibida". No se esparaba ninguna sorpresa: todo era lo previsible. La subí a mi muro: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=426866770728157&set=a.129056673842503.34528.100002145139132&type=1&theater

    El único interés que yo tenía era comprobar si Rubalcaba iba a dejar de ser tibio y reaccionar de una puta vez y hacer una oposición de verdad o iba a seguir la misma línea como hasta ahora. Tuvo momentos buenos en su turno, pero en las réplicas entró al trapo y a la defensiva de "la herencia recibida" y el "y tu más" de Rajoy.

    Como sólo tengo sintonizadas la 2 y la Sexta3 por ser un canal temático de cine, lo seguí por la tarde en la SER, con el Fransino que aburre hasta las ovejas, pero ya me tiene muy asquead la SER, El País, el Cebrián y todo el grupo PRISA. Esta mañana en una intervención del Pons va y dice con todo y cinismo y cara dura que en el último año no se han reducido los derechos laborales, que siguen protegidos, incluso más que antes de gobernar Rajoy. Y ante esa negación tan descarada negación de los datos, las evidencias y la realidad, PePa Bueno, lo deja ahí. Pero no es la primera vez, son muchas veces ya la que ha dejado a los políticos hacer su propaganda triunfalista sin cuestionarlo.

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  3. Un análisis irreprochable. Me sumo a él de arriba a abajo. Felicidades. Saludos afectuosos desde las islas Canarias.

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  4. Saludos Harendt,

    Y respecto a la pregunta de si IU o UPyD podrían ganar unas elecciones...Bueno, ahora estamos donde estamos, es decir, que estos partidos sacarian como máximo un 15% de votos cada uno, y eso obviamente no es ganar.
    Pero creo que minusvaloramos la situación de extrema debilidad de los partidos tradicionales y de hasta qué punto este régimen bipartidista está al borde del colapso. A este sistema le está aguantando la tradición, el "pegamento" fraguado durante 30 años de partidos verticales, control de las cúpulas y promoción de los pelotas. Si esto no fuese así los propios partidos mayoritarios estarían en proceso de implosión, pues al PSOE le hubiese salido una escisión tipo WASP hace 2 años, y al PP le estarían saliendo renuncias y escisiones hoy.

    Pero que no pase no implica que no vaya a pasar. Si hoy parece que IU estaría sobre el 15% de los votos y UPyD sobre el 12%, ¿qué pasará en un año? No hay razón para que esta tendencia no continue. Puede ser incluso que aparezcan más partidos nucleados en torno a personalidades como pronostiqué semanas atrás.
    El pegamento del bipartidismo se mantiene porque los partidos tradicionales ocupan cuotas de poder enormes. Si esto falla (y fallaría con este descenso de voto), el pegamento se ablandará, la posibilidad se conseguir cargos públicos disminuirá en estos partidos, las batallas internas se acrecentarán por esta cuestión, y todo eso nos puede llevar a la situación que ahora vemos imposible.

    Creo que tendemos a infravalorar las posibilidades de cambio radical por cierta tendencia inmovilista a nivel perceptivo. Pasará o no pasará, pero que puede pasar estoy seguro. Nadie se podía imaginar la situación política actual hace tres años, por ejemplo.

    Saludos,

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