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sábado, 4 de enero de 2014

Por qué el PP no va a volver a gobernar en la Comunidad Valenciana














Muchos de los lectores del blog, sobre todo los que no son valencianos, son muy escépticos cuando digo que el PP perderá el gobierno de la Generalitat en las próximas elecciones en la Comunidad Valenciana. Ellos dudan, dicen que aquí se ha estado votando corruptos y miserables, y que los valencianos seguimos votándolos aún sabiendo que lo eran (lo cual es cierto). Creen en cierto tipo de fatalismo político enraizado con esta tierra.
No puedo ocultar que estas opiniones me molestan bastante como valenciano. Si algo ha conseguido el PPCV respecto a nuestra imagen como pueblo y sobre la percepción de la Comunidad Valenciana más allá de sus fronteras ha sido la generación de una especie de “leyenda negra” en la que nos atribuyen ser un pueblo cazurro, estúpido y sadomasoquista. En los últimos tres años, en mis viajes por el resto de España, me he dado cuenta que se nos mira con condescendencia y se nos cuestiona con tono de jocosa incomprensión cómo es posible que en Valencia pase todo lo que pasa ante la pasividad popular.
Y hay veces que me rebelo. Parece como si la corrupción se hubiese inventado a la orilla del Turia, como si en el resto de España no hubiese habido Marbellas, Naseiros y Filesas, como si no hubiese Gürtel, Bárcenas o casos ERE o Palau, como si esto fuese un paraíso excepto por una región, la nuestra, que sería como un burgo podrido, un Nápoles ocupado por la mafia. Y no señores, a ver si nos miramos todos un poco al ombligo porque hay bastantes cosas que hurgar aquí. No nos conviertan en una referencia liberadora de las propias conciencias, porque eso es hacerse trampas uno mismo.

¿Cómo estoy tan seguro que el PPCV no va a gobernar después de las elecciones de 2015? Pues por multitud de razones. En todas estas predicciones hay obviamente una posibilidad de error relativa a la imprevisibilidad de los acontecimientos, a los posibles cambios radicales que a veces se dan sin previo aviso. Pero quitando ese error lógico hay razones más que sobradas para que, juntando todas, podamos concluir que tan sólo un milagro podría hacer que el PPCV volviese a gobernar.
La primera razón son las encuestas. Los días 9 de Octubre, fiesta autonómica valenciana, el diario ELPAÍS publica una encuesta de metroscopia sobre la situación en la Comunidad Valenciana, que son las encuestas más completas que he visto a nivel valenciano. Ya la encuesta de 2012 sorprendió a muchos (a mi no) porque previó un vuelco radical en el panorama de la Comunidad. El PPCV caía fuertemente en intención de voto, perdía la mayoría absoluta e incluso no llegaría a una mayoría parlamentaria pactando con la única fuerza que se supone que puede pactar con ellos, que es UPyD. Los tres partidos de “izquierda”, PSPV, Compromís y EU, obtenían una mayoría parlamentaria entre los tres, anticipándose un supuesto tripartito de izquierdas.
La encuesta de 2013 repetía la tendencia, incluso la fortalecía algo porque el PSPV mejoraba dos escaños respecto a 2012 a costa de PPCV y UPyD. Más que el cambio en sí la encuesta de 2013 demostraba que los resultados de 2012 no provenían de un cabreo puntual y que el hartazgo con el PPCV en la C. Valenciana se había consolidado. Alguna otra encuesta que he visto sobre la C. Valenciana, como una de La Razón, da mejores resultados al PPCV, pero siempre lejísimos de la mayoría absoluta. De todas formas tiendo a no fiarme nada de las encuestas de La Razón, que más de una vez se ha visto transparentemente cómo van buscando más una respuesta concreta para satisfacer a la línea editorial del periódico que conocer verdaderamente el estado de la opinión pública. También hay encuestas internas de los partidos de izquierda que son más favorables a la izquierda que las de ELPAÍS, pero tampoco me fío de ellas por razones similares.

Pero no todo son las encuestas y mucho menos en una época como la actual, donde las altísimas abstenciones declaradas han dinamitado toda la trazabilidad en las encuestas. Hay muchas más razones, algunas intuitivas y otras objetivas, que indican que lo expresado por estas encuestas se acerca mucho a la realidad de la comunidad.
Para empezar quiero desmontar parcialmente un mito. Se dice mucho que en 2011 el electorado valenciano validó la corrupción del PPCV en las urnas, pero esto es una verdad parcial. Sí es cierto que se validó pero también es cierto que se comenzó a vislumbrar un hartazgo en la ciudadanía valenciana. En 2007 el PPCV consiguió un 53,27% de votos, en la cúspide de su política de grandes eventos que nos ha llevado a la ruina actual. En 2011 sacó el 50,67%.
Quizá desde fuera no parezca relevante pero debemos entender que este descenso del 3% de votos se produjo en un momento donde el PP arrasó en toda España ante el hartazgo social con los gobiernos de Zapatero. La C. Valenciana creo que fue la única autonomía donde el PP no subió en porcentaje de voto respecto a 2007. Quizá no parezca mucho desde fuera pero era la primera vez que se veía que había votantes de la derecha que comenzaban a ser críticos con la corrupción. Las cosas, desgraciadamente, cambian poco a poco.
En 2011 todavía la culpa era “de Zapatero”. La corrupción en la C. Valenciana parecía no afectar negativamente a la ciudadanía (qué gran error de percepción). El politólogo Pablo Simón ha explicado muy bien en un artículo que cuando las cosas van más o menos bien el votante suele no castigar la corrupción en las urnas, incluso a veces la apoya, pero que cuando la economía comienza a torcerse y el votante identifica que la corrupción tiene parte de responsabilidad en las penurias ciudadanas, entonces el votante cambia radicalmente de actitud y castiga masivamente al corrupto.
Esta explicación de Simón creo que está muy relacionada con los resultados de las encuestas de 2012 y 2013. El enlace corrupción Despilfarro Ruina Recortes sociales comienza a ser vislumbrado muy claramente por la población, que ahora no perdona lo que antes le parecía menor o que incluso le beneficiaba tangencialmente. Sí, es un planteamiento muy interesado y quizá poco moral, pero parece que funciona bien para identificar el comportamiento electoral.

Desde un punto de vista sociológico e histórico se ha hablado mucho de cómo una zona históricamente de izquierdas (de izquierda moderada) como es la Comunidad Valenciana pudo caer de forma tan incondicional a los brazos del PPCV durante tanto tiempo. La respuesta por supuesto es compleja y depende de muchas cosas, muchas de ellas coyunturales, pero se pueden vislumbrar tres o cuatro pilares básicos.
Los estertores de la batalla de Valencia crearon un valencianismo conservador anticatalanista y anticultural llamado despectivamente “blaverismo”. A pesar de haberse nucleado en torno a un partido menor como Unió Valenciana este blaverismo sí penetró sentimentalmente en mucha gente que era conservadora y también en quienes no lo eran tanto. El anticatalanismo visceral se convirtió en una especie de seña de identidad de una parte de la población valenciana, que formó un bloque sólido contra los partidos de izquierda, todos ellos provenientes de la cultura fusteriana. En cuanto la coyuntura cambió (desgaste del PSPV-PSOE), esta realidad social catalizó una nueva mayoría conservadora.
Este blaverismo fue importante en la parte central de la Comunidad (las comarcas de la provincia de Valencia más cercanas a la capital) y en cierta manera consiguió penetrar en dos áreas de la cultura y el divertimento valenciano: Las fallas y el Valencia C.F. Las fallas, críticas y populares antaño, se convirtieron en la fiesta del stablishment valenciano, perdiendo su crítica y sirviendo como vehículo de propaganda política para la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y los sucesivos presidentes de la Generalitat.
En cuanto al Valencia C.F éste se convirtió en un club ideológicamente pseudo-blavero y estableció un vínculo económico y político con el Partido Popular, que lo ayudó económicamente. El carácter de los distintos presidentes del Valencia C.F, pertenecientes a una burguesía valenciana de ascendente rural y poco cultivada, muchos de ellos verdaderos idiotas y perturbados, contribuyó a darle al club esas características. Esto puede parecer una tontería pero no lo es en absoluto. Recuerdo un compañero de carrera, hoy bastante de izquierdas, que en 2004 decía que respetaba al PP porque “Rita y Camps se han portado muy bien con el Valencia C.F”. El futbol son votos.

Bien, pues estos dos pilares, el Valencia C.F y las fallas, se están resquebrajando a pasos agigantados para el PPCV. El Valencia C.F es un club que ha sido rescatado por la Generalitat valenciana, que ha avalado un enorme préstamo, y por Bancaja-Bankia, entidad rescatada con dinero público que ha sostenido su deuda de forma artificial y fuera de cualquier parámetro de sostenibilidad. Y esto, que antaño no se tenía en cuenta, hoy en día molesta y mucho a la ciudadanía valenciana e incluso a los propios aficionados del Valencia C.F. Hoy la oposición defiende sin tapujos no sostener con dinero público a clubes de futbol, algo que no se hubiese atrevido a hacer hace 5 años, y la población lo acepta y lo comparte. La teoría de Pablo Simón, como veis, también es plenamente válida aquí.
Con las fallas ha pasado algo parecido pero con una naturaleza diferente. Mirad, estas pasadas fallas de 2013 han sido las más críticas con el gobierno desde que tengo uso de razón. Las críticas a Rajoy, la corrupción en la comunidad valenciana, etc. Han sido durísimas, algo que era inimaginable hace años. La puntilla quizá la dio la subida del IVA al 21% para las fallas, que pasaron de un IVA reducido al estándar aumentado del 21%, algo que afecta a su propia sostenibilidad. Las complacientes y cómodas fallas se han convertido en un azote más de los gobiernos del PP.
Adicionalmente a esto también hay un gran trabajo que se está haciendo desde el grupo político Compromís. Al producirse la “blaverización” de las fallas la izquierda se alejó de ellas, tildándolas en cierta manera de fiesta “inculta”. Pero Compromís ha cambiado radicalmente eso. Insertándose en las fallas y en la Junta Central Fallera, están poco a poco consiguiendo que la visión del mundo fallero sobre la izquierda (porque al final la incomprensión era mutua) cambie, con Joan Baldoví defendiendo un IVA reducido para las fallas y otras iniciativas de la coalición que son del agrado del mundo fallero.

Otro de los pilares que sostuvieron al PPCV, el manipuladísimo canal autonómico Canal 9, también ha caído y en este caso ha sido el propio consell quien lo ha hecho caer. La verdad es que Canal 9 había perdido ya el poder manipulativo de antaño fundamentalmente porque ya muy poca gente lo veía, pero aún tenía cierto poder sobre las comarcas más rurales e íntegramente valencianoparlantes. Es difícil valorar en qué medida tener la TV autonómica como órgano propagandístico les ha servido para revalidar tantas mayorías absolutas pero es evidente que influencia tenía y mucha, porque sino no sería una política tan habitual en distintas comunidades.
Como comenté hace unas semanas creo que la votación del cierre de Canal 9 por parte del grupo parlamentario popular en les Corts Valencianes se interpretó, desde el propio grupo, como la estocada final a su era política. Las caras de los diputados del PP eran de circunstancias, como sabiendo que perdían su principal arma de manipulación social.
La rebelión de los periodistas de Canal 9, que duró semanas, y el impresionante final, encerrados en las instalaciones amotinados contra la policía y los mensajeros del Consell que les obligaban a cerrar, también ha debido impactar a esa gente que sólo veía Canal 9 y que desconocía cosas que han pasado estos últimos años y que en esa televisión no aparecieron hasta esos días de rebelión informativa.

Pero todavía hay algo más. En las encuestas comentadas se ha podido observar que hay un importante transvase de votos desde el PPCV a UPyD, también algo al PSPV y posiblemente también a Compromís (hay gente que no se lo cree, pero los cambios de voto del PPCV a Compromís ya los he visto en más de un caso). El PPCV tiene muchos flancos por el que perder votos y esa es una de las explicaciones de una caída de intención de voto tan acusada.
Pero en las últimas semanas ha aparecido un nuevo grupo que preveo le va a hacer realmente daño, Movimiento Ciudadano. En la presentación de Movimiento Ciudadano en Valencia consiguieron llenar el local alquilado en la feria de muestras (más de 1.000 personas, y hubo gente que se quedó fuera) y el propio Albert Rivera ha dicho que es en la Comunidad Valenciana donde más apoyos ha recibido de toda España.
Adicionalmente hay un goteo de casos en la Comunidad Valenciana por el que determinados grupos locales y muchos dirigentes menores del PPCV están apuntándose a Movimiento Ciudadano. Hablamos de gentes que dominan bolsas de votantes en determinados municipios y que son gente conocida. Creo probable que algún dirigente más importante del PPCV y ajeno a escándalos de corrupción acabe afiliándose a Movimiento Ciudadano.
Así que mucho cuidado con esto. No sabemos si pueden conseguir la fuerza suficiente para sacar un 5% de votos y entrar en las cortes valencianas pero sí parece muy claro que va a recibir decenas de miles de votantes antaño del PP. También habrá que ver si Movimiento Ciudadano capta parte del voto que parece que irá a UPyD, porque si lo hace y ante la barrera electoral tan alta pueden acabar anulándose los dos grupos y eso fortalecería a los partidos de izquierda, que se harían con una comodísima mayoría en la cámara (aunque no sería bueno para la representatividad).

El vicepresidente del consell, Ciscar, dijo el otro día que, si era necesario, estaban dispuestos a pactar con UPyD y Movimiento Ciudadano por el bien de la Comunidad Valenciana. No sé qué tenía en la cabeza Ciscar con estas palabras, quizá quería crear una especie de “frentismo” entre PPCV, UPyD y Mov.Ciudadano por un lado y PSPV, Compromís y EU por otro, como método de no auto-aislarse y parecer que están contra todos los demás y paso previo para pedir un llamamiento al voto útil; o quizá simplemente es que le traicionó el subconsciente y reconoció sin querer que sus únicas posibilidades pasan por aliarse con partidos ascendentes para mantener el poder. El caso es que estas palabras son un reconocimiento explícito de que el PPCV se sabe derrotado.
De todas formas aquí falla algo que creo que el PPCV no entiende. Yo no sé qué va a hacer Movimiento Ciudadano con su existencia pero sí creo de forma bastante fundamentada que UPyD en la Comunidad Valenciana no va a apoyar al PP, porque eso sería hacerse el Harakiri ellos solos. UPyD no puede hablar de regeneración y luego aliarse con la rama más corrupta del PP nacional. Muy probablemente entre un tripartito de izquierdas y el PPCV, UPyD se abstendría, para no comprometerse a nada y ya luego, desde Les Corts, luchar por sus políticas.
La verdad es que el PPCV tiene un papelón. UPyD ha asegurado y el Movimiento Ciudadano ha dicho que no pactarán con quienes tengan imputados en sus listas, y Fabra tiene la quinta parte del grupo parlamentario imputado. Quitarlos a todos, paso previo para buscar algún pacto (que probablemente no conseguirían igualmente), podría darle muchos problemas a nivel de cohesión interna, y en un partido en franca caída eso puede ser terrible.

Personalmente creo que el PP tan sólo está en condiciones de mantener si acaso la alcaldía de Valencia en manos de Rita Barberá, quien ha bordeado por dos veces la imputación pero que finalmente la ha evitado. Aquí UPyD sí tendrá algo muy importante que decir porque UPyD es un partido muy urbano y probablemente sacará un buen resultado en la capital.

Pero la Generalitat Valenciana y la mayoría de ciudades importantes de la Comunidad las tienen perdidas a no ser que pase un milagro. Y el milagro no son estas cifras del paro mejoradas por la emigración, la bajada de salarios y el trabajo del trabajo, sino algo mucho más importante. Algo como encontrar petróleo debajo de los campos del golf, o quizá que Mónica Oltra, Enric Morera, Marga Sanz y Ximo Puig sean descubiertos y fotografiados en una orgía, porque si no pasa algo así francamente no imagino qué puede suceder para que el PPCV pueda repetir en la Generalitat.

8 comentarios:

  1. Como madrileño, sí creía y creo que no repetirá el PP en la Comunidad Valenciana, ni siquiera con un pacto con UPyD, pero no porque estos no quieran sino porque no sumarán suficientes escaños.
    Pero la clave no me parece que esté en la corrupción o en la manipulación de Canal 9, pues esto lo tenían que saber los valencianos en 2011 (al igual que los madrileños lo sabemos con la corrupción de Gürtel en Madrid y con Telemadrid); sino en la ruina económica, que ya se está haciendo palpable, y en el desprestigio que esto causa a los políticos del PP y en la desaparición de las redes clientelares que tienen entretejidas en la sociedad valenciana.
    En cuanto a UPyD, te lo diré por activa y por pasiva, les da igual la ideología y el regeneracionismo. Es un partido atrapalotodo que busca el poder por el poder, que al ser descubierto por sus militantes les lleva a un descreímiento y a múltiples salidas internas por goteo (recientemente en Galicia). Si pueden pactar con el PP, pactarán; te lo aseguro. Sé que en Madrid tienen acuerdos con el PP, no públicos evidentemente porque les haría perder votos a ambos.
    Ciutadans no creo que supere la barrera del 5%. Son muy pocos y UPyD les pondrá todas las zancadillas posibles para que no les ocupen su espacio.

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    1. Iván,

      Sé que no te gusta nada UPyD pero yo no puedo criticar a un partido por lo que presumiblemente crea que tienen en mente hacer, sino por lo que hace.
      Mi tesis es clara: Apoyar al PPCV en Valencia en primavera de 2015, meses antes de las elecciones generales, es un suicidio para UPyD en el resto del país, y es algo que no creo que se les ocurra hacer, independientemente de la honestidad de su regeneracionismo. Simplemente es táctica política.

      Pero yo tampoco puedo decir que UPyD sólo busca el poder porque, por lo que ha demostrado por ahora, no es así. UPyD, por ejemplo, defiende en el País Vasco una reforma electoral que les quitaría su diputado actual, y esto es algo que he visto hacer a nadie.
      También he visto como rompían el compromiso de gobierno en Asturias al no cumplir el PSOE lo prometido. Aquí hay más interpretaciones posibles pero a priori me parece una actitud razonable.
      En la Comunidad Valenciana me consta que UPyD no está por la labor de apoyar al PP por las razones comentadas. Además como expliqué el otro dia, me consta que han evitado que mucha gente que salía del PP buscando hueco político se introdujese en sus filas, y esa es una actitud que me gusta.

      Y sí, obviamente la economía es algo central, pero no es sólo la economía. Te recomiendo leas el artículo de Pablo Simón que he enlazado sobre la corrupción que me parece muy bueno y que creo que tiene bastante que ver con lo que va a pasar en Valencia y posiblemente en Madrid.

      Saludos,

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  2. Sobre UPyD, para que compruebes que me baso en hechos, te recomiendo que estudies sus votaciones en el Congreso: casi siempre en paralelo con el PP.
    En cuanto a Asturias, ha sido todo un paripé, pues siguen apoyando aprobando las leyes del gobierno asturiano.
    En cuanto al País Vasco, es muy populista proponer leyes cuando se sabe de antemano que van a ser rechazadas, con el único fin de quedar bien ante la galería. Por cierto, su nicho electoral allí está a la derecha del PP: se ha llevado los votos de la extinta Unión Alavesa y se está haciendo hueco tejiendo amistades con la AVT.
    En la Comunidad Valenciana, el anuncio de Císcar es tan sólo una demostración pública de lo que está ocurriendo por abajo: hay contactos para tratar de llegar a acuerdos entre PP y UPyD.
    En la Comunidad de Madrid, le ha dado el gobierno al PP en unos cuantos municipios y no es casualidad que no le haya dado ninguno al PSOE o al PSOE+IU. Entre ellos está nada menos que el de Alcalá de Henares, cuyo alcalde no precisamente destaca por su moderación ideológica.

    De todas formas, todo puede pasar en un partido cuyas decisiones sólo las toma una persona.

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    1. Iván, no está en mi intención defender a UPyD para nada, pero hay cosas que me parece que no son razonables.
      ¿Qué UPyD casi siempre vota con el PP en el congreso? Sí, y el PSOE también. El porcentaje de coincidencia en votaciones del congreso del PP y el PSOE es prácticamente soviético.

      La gente de UPyD de Valencia me niega una y otra vez que tengan contacto alguno con el PP y que vayan pactar nada. E Iván, tendré que creerles, porque no nos podemos instalar en la conspiranoia permanente.
      Por lo que sé, la posición usual de UPyD en los ayuntamientos es la abstención, y acusar a alguien de dar un gobierno a un partido por abstenerse me parece que no se sostiene. Obviamente no conozco todos los casos y habrá de todo, pero en uno de los casos que conozco, el de Asturias, ha dado el gobierno a PSOE+IU.

      Mira, yo sé que estás en EQUO y que quizá UPyD sea competencia, pero yo no puedo actuar así. Mi percepción es que UPyD no va a apoyar al PP en Valencia y tampoco en muchos otros sitios y así la transmito.

      Y que las decisiones las tome una sola persona. Oye, yo creo que UPyD es un partido democrático, que hace primarias y que tomará las decisiones quienes tengan más votos. Ahora, si los afiliados de UPyD aceptan dejar todo en manos de Rosa Díez ese ya es su problema no el mio, ellos verán lo que hacen.

      Saludos,

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    2. Ya sale hasta a la luz. PP-UPyD para 2015 en Valencia: http://www.elplural.com/2014/01/04/toni-canto-tendio-la-mano-a-fabra-para-un-posible-pacto-de-upyd-con-el-pp-en-valencia/

      Por cierto, UPyD no es competencia para EQUO, y me baso en estudios sociológicos.

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    3. Ya había leído esa noticia de El Plural, desde mi punto de vista bastante "fantástica", sin dato ni declaración alguna y sin visos de verosimilitud. A ver si puedo hacer que alguien de UPyD Valencia comente aquí y nos de su opinión de primera mano.

      Pues mira, yo sé que en Valencia Compromís y UPyD sí son competencia electoral, porque hay cierto tipo de votante cansado de los partidos tradicionales y que busca partidos "nuevos", y estos dos lo son. Hay algún estudio demoscópico al respecto.
      Y si eso es así (que lo es) EQUO y UPyD serán competencia electoral por la misma razón. Al final todo el mundo es competencia electoral de todo el mundo, eso es algo que no debemos olvidar, los votantes no son compartimentos estancos que jamás pueden cambiar de "bando" político, muchos sí lo hacen y por tanto esos son votantes potenciales de cualquier partido.

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  3. UPyD.... Veo que genera polémica el partido de marras. Es que no se sabe a ciencia cierta donde está. ¿Es de izquierdas, de derechas, de centro? Y más hoy que yo creo que no se sabe que es la izquierda la derecha y el centro.
    Si hoy existiera, considerarían a UCD como un partido de extrema izquierda, sobretodo por sus planteamientos económicos. Pero me voy del tema, yo creo que UPyD es un partido claramente de derechas, lo cual no significa que vaya a pactar con el PP, ya que en materia económica el PSOE también es de derechas y tiende a no pactar con el PP.
    El problema que le veo yo a UPyD es que tiene unas contradicciones tremendas en casi todos los ámbitos.

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  4. Interesante entrada Pedro. Me gustaría contestarla en otro momento en alguna entrada porque me parece un cambio interesantísimo que se avecina.

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