La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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lunes, 10 de marzo de 2014

Primer debate de las primarias de Compromís


















El pasado jueves y después de haber asistido ese mismo lunes al debate de primarias de EQUO, asistí también al que era el primer debate de primarias de Compromís. El acto se realizaba en el complejo deportivo-cultural de la Petxina en Valencia, que tengo bastante cerca de casa, así que no tenía excusa para no ir. Entre los candidatos a cabeza de lista había uno que conocía, Julià Álvaro, y también se presentaba Antonio García Diez para el resto de la lista, así que me pareció una buena idea ir.
El otro día me apunté como votante a las primarias de Compromís. Habiendo sido votante en las primarias de EQUO y siendo valenciano me parecía lo más lógico votar también en las primarias de Compromís puesto que se presentan juntos en la lista electoral. Compromís ha hecho también un tipo de primarias abiertas a no militantes igual que está haciendo EQUO, aunque algo distintas. La principal diferencia es que se han creado dos listas, una para cabeza de lista y otra para “resto de la lista”. Los candidatos que se presenten a la cabeza también pueden presentarse como “resto de la lista”, habiendo requisitos de avales diferentes para presentarse en cada uno de los casos.

Cuando llegué al complejo la Petxina y encontré la sala (algo que no fue fácil) lo primero que vi es que aquello era algo totalmente distinto al debate de EQUO de tres días antes. El debate de EQUO fue casi “familiar” comparado con aquello. Compromís había alquilado un salón de actos que tendría un aforo de unas 300 personas, aforo que no llenaron del todo pero creo que si pudieron reunir a algo más de 200 personas. La estética era absolutamente distinta. Había dos “presentadores” en un atril, una mesa de debate para los candidatos y una gran bandera europea presidiendo la sala, una escenificación mucho más profesional y mucho más llamativa para el espectador. En definitiva, era otro “nivel”, fundamentalmente a causa de los medios económicos.
El acto comenzó con los dos presentadores haciendo una pequeña introducción. Luego presentaron a cada uno de los candidatos, que subían al atril, hacían un pequeño discurso de unos 3 minutos y se sentaban en la mesa de debate. Cuando los 5 candidatos principales hicieron su presentación comenzó el debate, que tengo que decir que moderó de forma absolutamente profesional uno de los presentadores, Pau Vendrell, al que no conozco pero juraría que es de la escuela de Canal 9 por la forma como moderaba el debate y por el “estilo” lingüístico. Muchos de los periodistas que han sido despedidos de Canal 9 se han comenzado a comprometer activamente con los partidos de izquierda valenciana y fundamentalmente con Compromís, así que probablemente la otra presentadora, Cristina Mollà, también sería ex de la casa.
El debate fue bastante dinámico y rápido, con los candidatos respondiendo de manera bastante precisa y en un tono no demasiado prefabricado, quizá porque era el primer debate. El presentador les dijo en algún momento que se podían interrumpir pero lamentablemente no lo hicieron, si lo hubiesen hecho en algún momento el debate se hubiese convertido en mucho más espontáneo e interesante para el auditorio.

Entre los 5 candidatos destacaba fundamentalmente uno, Jordi Sebastià, alcalde de Burjassot y candidato sin ninguna duda favorito. Jordi Sebastià es el más conocido de los candidatos y es un histórico del Bloc nacionalista valencià. Viendo como hablaba, actuaba y movía se intuía que se sabe favorito, que sabe que probablemente va a ser elegido él como candidato y eso se notaba en su naturalidad y en su discurso, que no necesitaba golpes de efecto ni llamar la atención.
Tengo que decir que me gustó mucho el estilo de Jordi Sebastià. Es extraordinariamente natural y tiene esa cercanía que hace que te parezca el típico “vecino del pueblo” de toda la vida al que le gritas por la calle cuando lo ves “ieee, fill de puta” (esa frase en valenciano no tiene las connotaciones de insulto que tiene en castellano), a modo de saludo. Me pareció también muy natural fuera del escenario, aunque no hablé con él.
Pero Sebastià tiene algo que no me gusta y es probablemente ese toque nacionalista que evidentemente tiene que tener al ser histórico del Bloc. Entre los candidatos del Bloc (o próximos) y los más próximos a Iniciativa del poble valencià o als verds se notaba una diferencia de discurso, quizá sutil para quien no esté acostumbrado pero sí existente, que se podía observar en las referencias y en la focalización en ciertas cosas y no en otras. Por ejemplo, los más próximos al Bloc hablaban de llevar la voz del País Valenciano directamente a Europa sin intermediarios (gobierno de Madrid) mientras que los más próximos a iniciativa o als verds hablaban más contra la troika, del empoderamiento ciudadano y cuando hacían referencias al pueblo valenciano lo hacían siempre desde un punto de vista más cultural.
No es que no me gustase el discurso de Sebastià, que sí me gustó, pero las continuas referencias a que era del pueblo de Vicent Andrés Estellés (poeta valenciano) y lo de la voz valenciana a Europa sin intermediarios me dejó la sensación de que Sebastià y yo no priorizamos los mismos ejes.

El segundo favorito es, quizá, Enric Bataller. Enric un abogado valenciano y doctor en derecho que proviene de las filas de Inciativa del Poble Valencià, partido de Oltra. Bataller me gustó mucho en el contenido de su mensaje (izquierdista, anti-troika, centrado en las problemáticas sociales) aunque quizá no tenga el carisma político de Jordi Sebastià. Yo le escuchaba con mucha atención porque, a priori, este hijo de la emigración (nació en Suiza) es uno de mis candidatos favoritos.
No es el caso de Marcellesi que comenté en el escrito sobre EQUO, pues el nacimiento de Bataller en Suiza es puramente circunstancial, pero su perfil de abogado en casos de libertades civiles y de profesor universitario me gusta bastante, su dominio de varias lenguas es interesante y el hecho de que sea valencianohablante y miembro de Acció cultural del País Valencià creo que lo hace también un candidato muy aceptable para la gente del Bloc.

El tercero de los candidatos es Julià Álvaro, a quien conozco porque fue presentador de un par de actos de EQUO a los que he asistido. Julià tiene un curioso acento “mixto” entre valenciano y catalán, algo que no sé muy bien de donde sale pero que me resulta curioso. Periodista también, ha sido corresponsal de Guerra, ha trabajado para distintos periódicos y radios y es ex-trabajador de RTVV.
Julià representa un perfil, digamos, radical-demócrata y eco-socialista siendo culturalmente valencianista. Siempre que le he oído hablar creo que ha dicho cosas muy certeras y además se nota que es un tipo inteligente, prueba de ello es que es lector de este blog... (le echo tantas flores a todo el mundo que me tendré que echar alguna a mi ¿no?)

El cuarto candidato es Pedro Sánchez Gil, alicantino y el más joven de los candidatos a encabezar la lista (32 años). Lo primero que me sorprendió de Pedro es la naturalidad e hiperactividad que tiene encima del escenario y con el micrófono en mano, algo que sorprendía mucho al ser un candidato desconocido que no debería estar acostumbrado a hablar de política delante de un auditorio. Le intuyo experiencia profesional en comunicación, congresos y jornadas o bien un talento natural para la comunicación.
Sólo le ví un problema: Su discurso me pareció algo generalista y carente de matices, un discurso más basado en la forma que en el fondo. Este es un defecto habitual en los políticos, ojo, pero creo que es algo que sirve muy bien a los candidatos favoritos y por eso los que no lo son deberían evitarlo. Faltaba, no sé, una idea rompedora, algo que le diferenciase del resto de candidatos, algo así.
Por alguna razón intuyo que está más cerca del Bloc y de la visión nacionalista que de la eco-socialista, pero tampoco lo puedo asegurar.

La última de las candidatas es Isabel Martín Gómez, a la que había visto tres días antes en el debate de EQUO pero no acabé de reconocer en un principio (me sonaba su cara pero no sabía de qué). Es concejala en el ayuntamiento de Paiporta y tengo que decir que Isabel, a la que veía casi como la más “tímida” de los candidatos, hizo un discurso que me gustó mucho.
Yo valoro mucho a los políticos valientes y creo que Isabel dijo un par de cosas muy valientes en el debate. La que más me gustó fue cuando dijo que ella, como eurodiputada, no sólo iba a defender la Comunidad Valenciana sino que también defendería el resto de territorios de España porque como eurodiputada por España esa sería su obligación. Quizá al lector esto le parezca una perogrullada pero no lo es teniendo en cuenta que en el público hay gente nacionalista y algunos de ellos entienden que un diputado de Compromís es un representante valenciano y de nadie más. Y no lo es, la mejor prueba de ello es lo que hace Baldoví en el congreso de los diputados defendiendo a una serie de fuerzas y organizaciones que no son valencianas.
El discurso de Isabel es muy social, muy izquierdista y propio de alguien que siente la realidad del mundo desde abajo en un municipio metropolitano y trabajador como es Paiporta.

Después de que los 5 candidatos a cabeza de lista hiciesen su debate comenzaron a salir los candidatos al resto de la lista. Éstos sólo tenían un minuto para hablar lo que les daba tiempo escaso para presentarse. Luego se quedaban de pié detrás de la mesa de los candidatos a la cabeza de lista, en una imagen que quedaba un poco fea, como si fuesen candidatos con dos status diferentes.
Y creo que fue Jordi Sebastiá quien se levantó a la hora de la foto, como símbolo de que todos los candidatos estaban al mismo nivel. Por supuesto el resto de candidatos le siguieron y todos se pusieron de pié. Estos gestos sutiles son los que a veces hacen ganar primarias, pues al público le gustan mucho. Insisto, Sebastià me pareció un tipo muy listo y muy hábil.
De todas formas a mi esto de las dos listas no me acaba de gustar. Entiendo que el proceso es mucho más llevadero así, es decir, con sólo 5 candidatos de cabeza de lista, porque así se pueden hacer debates “reales” e igualas en oportunidades a estos candidatos aunque sea a costa de segregar al resto. La idea de EQUO de dos vueltas me parece a priori más “limpia” y más acertada, pero tengo que reconocer que al final era más simbólica que real porque la mayoría de candidatos no se llega ni a saber ni quienes son.
Hacer primarias es complicado y cada uno de los modelos tiene ventajas e inconvenientes. Si aumentas la pluralidad y la participación puedes crear algo demasiado grande que, al final, no sé gestiona bien. Si quieres un proceso más serio, con pocos candidatos pero con igualdad de opciones para todos ellos, al final tienes que poner alguna barrera que puede ser arbitraria y limitadora de las opciones de los menos conocidos. La verdad es que es complicado.

El acto acabó con unos breves discursos de Joan Ribó y Enric Morera, que estaban en la sala. Hubo un momento muy gracioso donde Morera llamó “dinosaurio” político a Ribó a modo de broma, algo que Joan se tomó muy bien y que desató la risa en el auditorio.
Al acabar el acto me acerqué a saludar a Julià Álvaro y a Juan Ponce, al que también vi por ahí. Hablé un poco con Isabel Martín, a quien por fin ubiqué en el acto de EQUO del lunes anterior, y le dije que me había gustado mucho sus intervenciones y sobre todo el par de cosas “valientes” que he comentado antes.
También le dije una cosa a Isabel que me gustaría comentar aquí. Si hubo algo que no me gustó del acto de Compromís es que ninguno de los participantes habló en castellano en ningún momento. La Comunidad Valenciana es un país bilingüe, con zonas interiores donde jamás se ha hablado en valenciano y ciudades en las que el castellano es muy mayoritario entre la población. Esta realidad hay que asumirla y una coalición que levanta la bandera de ser la representación del país debe tener esto claro. Cada uno debe poder hablar en su lengua materna o en la que se sienta más cómodo y estoy convencido que alguna de la veintena de personas que hablaron allí es castellanohablante.
Usar el castellano con normalidad hubiese sido símbolo precisamente de eso, de normalidad, y creo que ayudaría mucho a Compromís a extenderse por las comarcas interiores y por la zona de Alicante.

Hay otra cosa que quería comentar y que tampoco me gustó mucho. Compromís se supone que es una coalición entre el valencianismo político, el eco-socialismo y el ecologismo, tal y como lo define la coalición “valencianistes, d'esquerres i ecologistes”. Esa es una realidad, es decir, esta mezcla de tres componentes está en el ADN de Compromis.
Pero una cosa es que estas tres realidades convivan en la coalición y otra es que convivan todas dentro de las misma persona. Cada vez que un candidato a cualquiera de las listas hablaba parecía tener casi la obligación de decir que se era valencianista, de izquierdas y ecologista. Era casi como una triada prefabricada o un eslogan, casi como cuando se gritan los “vivas” en orden.
Yo entiendo que los candidatos se quieran ganar el voto o la simpatía de los asistentes pero esto me pareció un poco artificial. Oiga no, no todo el mundo en Compromís es las tres cosas, si todo el mundo fuese las tres cosas sería absurdo que hubiese tres partidos y gente asociada, es más, seria algún tipo de totalitarismo inadmisible. Habrá gente mucho más izquierdistas que valencianista y al revés, incluso habrá gente que no sea nada valencianista o nada ecologista, y no pasa nada siempre que entienda que, como candidatos, deben defender el programa de la coalición.
Por ejemplo yo nunca me definiría a mi mismo como valencianista, más que nada porque usar una tierra seguida de un -ismo siempre me ha dado muchísimos recelos. “Valencianismo” me puede sonar bien, o “europeismo” pero ¿y “españolismo”? ¿y “catalanismo”? ¿y “germanismo”? De forma arbitraria unos nos suenan mejor que otros, pero la cuestión es que objetivamente todos son iguales porque Valencia no es mejor que España, o Cataluña mejor que Europa o Alemania peor que los demás. Entrar a usar unos y no otros me parece acercarse demasiado al nacionalismo.
¿Yo podría ser candidato de Compromís si no me defino como "valencianista"? Porque al final defiendo posiblemente el 80% de las cosas que defenderá cualquier valencianista, pero a mi no me gusta etiquetarme así. No sé, creo que la gente en general y los candidatos en particular deben ser un poco más naturales con su lenguaje.

El debate no me despejó las dudas ni me dio un candidato claro al que votar. Me gustó mucho Isabel y también Julià, pero quizá por el que me decantaría ahora mismo es por Enric Bataller por las razones que he comentado antes.

En fin, no me hagáis mucho caso que aún no es definitivo. Además, no sé si hice muy bien en confesar mi voto en el escrito sobre las primarias EQUO, que luego la gente se enfada y me etiqueta en un bloque o en una postura determinada. Que no es que me importe ojo, yo ahora mismo no tengo compromisos con nadie más que con mis propias convicciones y con mi necesidad de ser honesto, pero a veces uno siente que le alistan en batallas que no son las suyas y eso molesta un poco.  

3 comentarios:

  1. Bueno, Pedro, ¿lo de votar en unas primarias se ha convertido en un vicio o es que le regalan una vajilla si demuestra haber votado en todas las elecciones? Parece que ya solo le faltan las primerias de Podemos para completar el trío de partidos frikis de izquierda que se presentan a las europeas. (Aclaro que ya sé que Equo y Compromis se presentan juntos, solo estaba bromeando)

    Una lástima que no contemos con un equivalente a usted, pero de derechas, sería interesante saber qué se cuece en Vox.

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    1. Oiga Franciso, ¿qué le parece mal votar en las primarias abiertas de los partidos? Y mire, me estoy planteando apuntarme también en las de Podemos, pero aún no me he decidido. Y que sepa usted que si las primarias de UPyD hubiesen sido abiertas y hubiese visto algún candidato interesante hubiese votado también.

      Alguna cuestión más me asalta, por ejemplo por qué considera "frikis" a EQUO y Compromís y no a IU o, no sé, el Partido Comunista de los pueblos de España.
      Yo le veía algo más moderno a usted en lo que a partidos se refiere.

      Saludos,

      p.d: Ni una vajilla ni las gracias oiga, lo único que me provoca esto es perder el tiempo sin retorno material alguno. Es puro compromiso social, "vicio" si quiere. Y es precisamente por eso por lo que las primarias no triunfan en los partidos de derechas y por lo que no encontrará un equivalente derechista a mi.

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  2. Jajajaja estaba de broma.

    Tengo que reconocer que no me gusta la idea de ir votando en las primarias de varios partidos. Personalmente creo que solo debería ser permitido votar en las primas de un partido, pero bueno, cada partido es libre de decidir su sistema.

    La última vez que voté en unas elecciones, hace... ¿8 años? -no lo recuerdo muy bien- lo hice por UPyD, me engañaron con sus propuestas regeneracionistas.

    En alguna ocasión hemos discutido sobre bipartisimo y multipartidismo (en la El tonel del cínico), y yo me mostré a favor del bipartidismo. Pero defiendo un bipartidismo abierto, con primarias y listas abiertas, en el que las distinta sensibilidades puedan verse representadas. A día de hoy, el PP y el PSOE ven el debate interno como una debilidad -y, creo que, muchos votantes también-, espero que esta percepción cambie y los mecanimos democráticos se normalicen en nuestra sociedad.

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