La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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jueves, 1 de mayo de 2014

El imprescindible castigo al PP y al PSOE
















Asisto aterrado, una vez más y sin perspectivas de cambio, a la fantasiosa propaganda del gobierno del PP sobre nuestra recuperación económica. Después de varios meses de filtrar datos interesados, de ocultar las estadísticas negativas respecto a otras aparentemente positivas, de decir día sí día también que estamos en franca recuperación, etc, etc. Resulta que nos encontramos con una EPA del primer trimestre de 2014 que dice que se sigue destruyendo empleo tanto trimestral como interanual, y que si baja algo el paro es porque la población desempleada del país está emigrando.
Pues bien ¿qué hace el gobierno? Sacar a la vicepresidenta y a los dos ministros económicos a sonreír delante de las cámaras y a decirnos a todos lo buenos que son los datos, la fantástica recuperación que nos espera a partir de mañana por la mañana y a darnos unas cifras que representan la cuadratura del círculo: Va a bajar el paro de una manera que sólo se sostiene con una gran emigración pero, además, va a subir el PIB a niveles casi pre-crisis, en un país en decrecimiento poblacional. Vamos, un pastel que no se puede creer nadie que analice los datos.

La obligación de los gobiernos es crear expectativas positivas para no dañar a la economía pero lo que está haciendo este gobierno no tiene nada que ver con esto. Llevo seis años escuchando que lo peor de la crisis ha pasado y que nos vamos a empezar a recuperar “el año que viene”. Y el año siguiente se dice que es el que viene, y el que viene que el otro y así vamos año tras año con el mismo cuento, con el “vuelva usted mañana” de Larra aplicado a la propaganda económica de gobierno.
El gobierno actual lo ha arriesgado todo a la capacidad manipulativa de su propaganda y al hecho de no contar en toda la prensa generalista con un diario “enemigo” que se oponga frontalmente a sus políticas gracias a los “cambios” en las líneas editoriales de EL PAÍS y EL MUNDO, con dos nuevos directores que de forma más o menos disimulada han bajado el tono combativo con el gobierno a la categoría de simple anécdota. Como ejemplo, este reportaje sobre Aznar en EL PAÍS, que ni el Marhuenda más viciosamente comprometido con la causa hubiese hecho.
Observo, además, cómo el debate dual se vuelve a introducir de forma descarada ahora que se acercan unas elecciones. El miedo al cambio, por un lado, y el miedo a la derecha, por otro, son las mismas estrategias que se han utilizado desde hace dos décadas para concentrar el voto en los dos partidos centrales de este régimen de partidos. Parece como si no hubiese pasado nada, como si el país no hubiese sido sacudido por un terremoto económico y político de grandes dimensiones que ha cambiado todo de forma radical.
Pero sí, todo ha cambiado radicalmente, la democracia española hace aguas, la economía española ha retrocedido décadas, hay innumerables retos que afrontar, reformas profundas que hacer, urgencias sociales que enfrentar, hay que rearmar un país nuevo con pilares sustancialmente distintos de los actuales, y sin embargo...¡La propaganda es la misma de hace 20 años! De verdad, ¿no sentís que nos están tratando como si fuésemos retrasados?

Me encuentro con esta encuesta de Metroscopia para EL PAÍS de hace cuatro días y no doy crédito a lo que veo. De marzo a abril la estimación de voto del PP ¡Sube 7 puntos! Sí, 7 puntos, no es una broma, con un candidato como Cañete que es de lo peor del gobierno, con una propaganda bananera y lamentable...Sí, 7 puntos. Y no es una invención sólo de la cocina de la encuesta porque la realidad es que la intención directa de voto ha subido casi 4 puntos en un mes...4 puntos...
El PSOE también sube, y obviamente no es por los votos que salen del PP sino porque acapara votantes de otros sitios, con Valenciano hablando de la troika social, con Rubalcaba desaparecido y con la política parlamentaria en manos de estos dos grandes y carismáticos líderes que son Óscar López y Soraya Rodríguez...
La encuesta, no obstante, es rara. UPyD no puede caer de 8,4 a 4,6% en un mes, es un resultado bajísimo para el apoyo que tiene UPyD en grandes ciudades, es el resultado más absurdo de la encuesta. Que IU caiga algo podría ser ante la aparición de Podemos y de la Primavera Europea. Viendo el voto directo se observan cosas interesantes no obstante: Impresionante aumento de Podemos conforme avanzan las semanas y una consolidación al alza de la Primavera Europea. Preveo eurodiputados para ambos grupos y ya veremos si uno o incluso más.
Pero en cualquier caso vayamos al centro de la encuesta: PP 32,6% de voto y PSOE 32,2%. Ambos partidos suman el ¡65 % de los votos! Sí, es mucho más bajo que el 81% de 2009, pero es que de 2009 a ahora a este país no lo reconoce “ni la madre que lo parió” que decía Alfonso Guerra, y esta vez en un sentido negativo. Un 65% para los dos partidos mayoritarios en unas elecciones europeas y con la baja participación que va a haber es muchísimo, y es terrible.

He estado siguiendo un poco las encuestas para las elecciones europeas en otros países de Europa. Las elecciones europeas, incluso en momentos de tranquilidad económica e institucional, siempre se han caracterizado en la mayoría de países de Europa por ofrecer resultados bastante más diversos que las elecciones nacionales. En casi todos los países suele haber dos partidos mayoritarios y normalmente sus resultados son peores en las Europeas que en cualquier elección nacional.
Por ejemplo, en Italia las encuestas dicen que el PD va a sacar un 35% de los votos (resultado “normal”) pero Forza Italia está en un 18%. Aquí ha aparecido con fuerza, como en las últimas nacionales, el M5S de Beppe Grillo que se estima sacará un 22% de votos. Esto es normal: Italia es un país en grave crisis y es lógico que el bipartidismo se descomponga.
En el Reino Unido dicen las encuestas que ganaría el anti-europeo UKIP con un 31%. Esto es una sorpresa monumental porque el UKIP no consigue casi nada en las elecciones nacionales. El Partido Laborista sacaría un 28% y el gobernante partido conservador un 19%. Adicionalmente aparecen opciones que no rascan bola en las nacionales como Los Verdes con un 8%.
En Francia pasaría algo parecido al Reino Unido, con el anti-europeo Frente Nacional con un 24%, el opositor UMP con un 22% y el gobernante PSF con un 20%. También destacaría la fuerza de otras tres fuerzas, MoDem, FdG y Verdes que unidos sumarían casi el 24% de los votos.
En Grecia ya sabemos como están las cosas. El PASOK se ha convertido en un partido secundario (5%) y se ha generado un nuevo bipartidismo entre Nueva democracia y Syriza, con un 27-28% de votos cada uno. Y, aún así, hay 5 partidos más entre el 9% y el 6% de los votos.
Quizá los dos únicos países de nuestro entorno que se comportan de forma “normal” es Alemania, con porcentajes muy parecidos a las anteriores generales aunque con un pequeño repunte del euroescéptico AfD (7%) en detrimento de la CDU, y Portugal, que representa la gran sorpresa para mi porque después de todo lo pasado, después de una crisis destructiva, después de haber visto gobernando a los dos principales partidos durante la crisis, esos partidos conseguirían un 37,5% y un 32,5% respectivamente, algo absolutamente incomprensible.

Por alguna razón que no comprendo España y Portugal parecen instaladas en realidades electorales no muy diferentes a las previas a la crisis. Obviamente los principales partidos se han desgastado algo pero no vemos el desgaste esperado que sí se ve en otros países (excepto en Alemania donde creen que las cosas les van bien). Aquí pueden estar pasando muchas cosas, quizá es una cultura excesivamente conservadora de las empresas demoscópicas que pueden no estar sabiendo interpretar la realidad, pero en cualquier caso creo que algo falla. Por alguna razón los españoles seguimos anclados en un bipartidismo resilente.
Y eso, lamentablemente, es algo que no nos podemos permitir. Hemos vivido estos años bajo gobiernos que se han negado a realizar las reformas que exigía la ciudadanía mientras han sido rápidos en hacer aquellas que les eran exigidas desde instituciones internacionales. De hecho incluso las indicaciones de los organismos internacionales han sido recortadas y reinterpretadas para no tocar nada de aquellas cosas que querían mantener.
Han repartido los esfuerzos de la crisis de forma radicalmente injusta para mantener sus intereses como grupo. Han exonerado de pagar el coste de la crisis a importantes sectores sociales que se correspondían con aquellos que forman parte de su base electoral más fiel mientras han sobreconcentrado los esfuerzos en los demás. Han mantenido las estructuras políticas, político-judiciales y mediáticas que les beneficiaban a pesar de ser evidente la necesidad de reformas radicales.
Yo no soy un fan de esas típicas frases contra “la casta” y contra “las élites extractivas” pero la realidad es que el PP y el PSOE están jugando a no cambiar nada estructural para mantener una situación de statu quo que los beneficia. No sé si son una élite extractiva pero sí son una élite paralizada y anticuada que se niega a remover estructuras o a hacer cualquier cosa que les pueda poner en riesgo. Han arreglado todo con más precariedad, más impuestos y menos servicios, y así están alargando el partido para ver si la situación mágicamente se resuelve.

Para mí esta realidad está fuera de toda duda, sólo hay que ver la actuación de este gobierno. Nos engañan, nos mienten, nos atacan mientras a otros no los tocan, juegan al trilero con los datos y crean fantasías políticas anestésicas. Atacan los síntomas (manifestaciones, protestas) e ignoran las causas. Creen gobernar sobre un pueblo ignorante, miedoso y manipulable.
Y la ciudadanía, en estas condiciones, debe decir basta. Porque si no lo hacemos, si seguimos dándoles resultados electorales satisfactorios, no tendrán incentivo alguno para cambiar sino al contrario, persistirán y fortalecerán su dinámica actual de engaño, fraude y generación de problemas a medio plazo para salvar la situación.
A mi nunca me han gustado los votos de castigo. Creo que en política hay que votar en positivo y hay que votar para construir no para destruir a los que están actualmente. Sigo creyéndolo pero hay situaciones en que se necesita un catalizador, se necesita un gran terremoto para que todos los resortes y todas las estructuras se resientan, despierten y empiecen a ponerse las pilas. Ante un cuerpo político paralizado y dedicado a lanzarle los problemas a la gente en vez de solucionarlos, no queda otra que destruir lo que hay aún sin tener claro si hay una alternativa claramente mejor.

Si el PP y el PSOE se encuentran, el 26 de Mayo, ante un escenario de bipartidismo cómodo entonces echémonos a temblar. Porque lo que vendrá serán más recortes, más mentiras, más impuestos (la prometida bajada de impuestos de Montoro no la veréis ninguno de vosotros), más de lo mismo, un gobierno que aplaude y se felicita porque se van de España cientos de miles de personas al año en vez de ver un drama.
No sé qué puede ser de este país como el gobierno concluya que destruir el país no tiene coste. Y tampoco quiero saber qué sería de un PSOE que vea que, mágicamente y por pura inercia, le vuelve a caer el poder en sus manos. Si joder a la gente es gratis ya sabéis que es lo que nos espera.

Partidos hay muchos, de todos tipos y colores y estoy seguro que cada uno de nosotros sabrá encontrar alguno que se le adapte fuera del dúo PP-PSOE. Es necesario, es imperioso un gran castigo en las urnas y arrasar con sus expectativas electorales. No podemos permanecer tan complacientes, eso sería cavar nuestra propia tumba.

5 comentarios:

  1. Hola Pedro:

    Sabes que todo esto me suena similar a la llegada de Chabestia al poder en Venezuela. El bipartidismo seguía campante por su clientelismo y la gente se abstenía de votar. Resultado: A pesar del malestar de la sociedad general,seguían las cosas iguales.

    No votamos con el cerebro...Votamos solo por salir del paso...

    Saludos

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  2. Aun compartiendo la mayor parte de los criterios que se exponen en la entrada discrepo en lo fundamental: estamos hablando de unas elecciones al parlamento de la Unión Europea, no de unas elecciones de ámbito nvotaacional o local. Lo que quiere decir, a mi juicio, que no podemos medirlas por el rasero de lo local o nacional, sino por el europeo. Lo que quiere decir, al menos para mí, que hay que votar pensando en el ese ámbito. Únicamente en ese. Yo no tengo claro, aun, por quien votaré. Desde luego, ni por la derecha ni por los nacionalistas sea cual sea su pelaje y condición.Y desde luego lo haré pensando en Europa y no en España. Es posible que esté equivocado, pero ese es mi derecho y así lo ejerceré. Un saludo afectuoso desde Gran Canaria.

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  3. Tu artículo Pedro me sugiere una primera reflexión sobre el hecho en sí del castigo con todo lo que ello implica, porque yo, también suelo referirme a lo que tu expresa como necesidad como "castigo", "pasar factura" etc. Cuando lo expreso me detengo a pensar de que es lo que quiero decir realmente. La noción de castigo así empleada por los que hemos pasado por las filas de a quien se quiere castigar es similar a la corrección educativa. Se podría decir que se castiga a quien se quiere, para que no vuelva a hacer lo que está haciendo. Te digo, que yo suelo emplearla, cuando lo que ahora quiero no es precisamente eso, mientras que antes, hace algunos pocos años, tal vez si pudiera haber sido. Acemoglu y Robinson han popularizado brillantemente lo de las élites extractivas y si atendemos a nuestra realidad podemos llegar a la conclusión de que si hubiera que calificar la realidad española se correspondería totalmente con lo que los historiadores de la economía teorizan. No es un castigo, desde mi punto de vista lo que merece la situación actual, es más bien un relevo por agotamiento de modelo y no me refiero precisamente al modelo capitalista, que me temo, perdurará, a nuestro pesar, en el tiempo. Es el sistema representativo el que hay que relevar tal como está diseñado. Sobre las encuestas, llamo tu atención sobre esta pequeña entrada que he hecho para la página web http://podemossalamanca.es/las-encuestas-como-instrumento-desmotivador-miguel-alvarez/. Cito expresamente un estudio sobre las encuestas y sus aciertos muy interesante. Ahí podremos observar que los errores no son tales, sino claras intenciones.

    Un saludo Pedro, excelente artículo.

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  4. Gracias por este articulo, Pedro, porque me pone mas al dia de los asuntos.

    He estado intentando seguirlo todo desde aqui pero como sabes, nunca es igual a vivirlo al 100%. Como ves las encuestas en estos momentos?

    Me ha gustado esta frase: "Yo no soy un fan de esas típicas frases contra “la casta” y contra “las élites extractivas”

    Yo tampoco, como bien sabes, me choca muchisimo eso. No obstante, algo debe cambiar en Espanya porque me asombra ver lo mal que va la democracia alli.

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  5. Hola,

    Habéis sacado dos temas interesantes.
    HArent, dices que hay que votar mirando a la política europea y pensando en Europa y en realidad tienes razón. Lo que pasa es que yo he basado el escrito en una realidad previa: En España la gente vota en las europeas por el mismo rasero que en las nacionales. El ciudadano español no es consciente de qué se hace en el parlamento europeo y eso es una cosa que tardaremos en corregir.
    España tampoco tiene unas dinámicas de voto específicas en las europeas. Por ejemplo hay países que votar a partidos euroescépticos para las europeas o a partidos verdes por cuestiones concretas, partidos a los que luego no votan en las nacionales. La cuestión es que en España no tenemos esas dinámicas de voto.
    Ya escribiré más adelante sobre estas elecciones y lo que yo creo que se puede o debe votar.

    Miguel, tu has comentado lo del voto de castigo y dices, con acierto, que el voto de castigo se debe de acabar y que tu crees que hay que votar por algo nuevo. Yo comparto absolutamente esta apreciación.
    Pero en cierta manera una de las bases del texto es también mi convicción de que eso nuevo que necesitamos todavía no está creado, no está adecuadamente definido, y creo que eso es algo que comparten la mayoría de nuestros ciudadanos. En ese contexto en el mejor de los casos puede parecer que damos palos de ciego con el voto.
    Pero mi llamamiento es precisamente quitarnos el miedo a esos palos de ciego. Si hay algo que no nos podemos permitir es votar a los mismos porque eso representará la defunción de nuestra resistencia como sociedad y el aval a lo que se está haciendo, y eso no puede ser. Puede que los lectores no sepan qué votar, que no lo vean claro, pero el votar a los mismos es lanzarnos un boomerang a la cabeza.
    Un voto protesta es mejor que un voto pasivo, esa sería mi conclusión. No obstante yo también voy a apostar por un proyecto nuevo esta vez de forma positiva, aunque no me acabe de convencer.

    Y por favor Miguel, debes reactivar Moral y Política o hacer un blog nuevo. Eras de lo mejor que había en la blogsfera española.

    Saludos,

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