La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/







viernes, 23 de enero de 2015

EQUO, SYRIZA y la opinión de Florent Marcellesi














Creo que todos conocéis a Florent Marcellesi pero por si acaso explico quién es. Fue el número dos de la lista de Primavera Europea en las pasadas elecciones al parlamento europeo y actualmente es el asesor del número uno de la lista, Jordi Sebastià, al que sustituirá en el escaño más o menos a mitad de legislatura. Es, por tanto, futuro eurodiputado, y consecuentemente uno de los más destacados miembros de EQUO.
Florent ha escrito este artículo publicado en el diario.es donde muestra su “apoyo crítico” a Syriza desde un punto de vista que creo es bastante compartido por los verdes españoles y por EQUO en particular. No es la primera vez que escucho esta tesis, y de hecho incluso me han llegado a pedir que escribiese sobre esto, aunque no me sentía motivado. Pero el artículo de Florent me ha dado la motivación necesaria para hacerlo, así que allá va.

La posición de Florent para apoyar críticamente a Syriza se basa en tres puntos, dos de ellos positivos y uno más negativo. Los dos motivos favorables para el apoyo son que Syriza ha contado con los verdes griegos y los ha incluido en sus candidaturas de forma integradora, y también que su victoria favorecerá al pueblo griego al poderse realizar unas políticas diferentes a las actuales, con todas las implicaciones que tiene esto para el resto de Europa.
En cambio el punto negativo es que Syriza, más allá de declaraciones abstractas y meramente semánticas, no parece adoptar las políticas “verdes” en ningún punto, sino que apuesta por políticas expansivas y de demanda tradicionales. El compromiso de Syriza con la ecología política no es prioritario y esto, según Marcellesi, es un gran problema que convierte este apoyo en algo vigilante y condicionado a verdaderas políticas que enfrenten la “crisis ecológica”.

El otro día me preguntaban que cuales pensaba que debían ser las condiciones para que EQUO convergiese con Podemos, y mi interlocutor me destacaba las enormes diferencias entre Syriza y Podemos en este aspecto. Mientras que Syriza es una unión de partidos y ha abierto la coalición a que se sumen otros partidos, como los verdes griegos, Podemos es un partido único y exclusivo que parece no tiene intención de juntarse con otras fuerzas más allá de los procesos locales.
La verdad es que no sabemos qué va a hacer Podemos para las elecciones generales y cómo va a componer sus listas. Lo que sí sabemos es que, por ejemplo, los miembros de Izquierda Anticapitalista (uno de los gérmenes de Podemos) no pudieron formar parte del consejo ciudadano de Podemos al formar parte de otro partido.
¿Será así para la composición de las listas electorales? No tiene por qué, pero ya hay alguna cosa que apunta mal, como la formación de “bloques de candidatos” que limitan la democracia interna. Puede ser que esas estrategias se eliminen para las primarias electorales y que se hagan elecciones más puras, como la de las elecciones europeas, pero por ahora todo es incierto.
¿En qué condiciones podría EQUO converger electoralmente con Podemos? Pues, a este nivel, podría hacerlo si se diesen unas primarias sin bloques predefinidos y sin tendencias “bonapartistas”. También ayudaría mucho si hubiese cierta “reserva de pluralidad” en las listas finales, más o menos como hace Compromís (aunque preferiblemente con menos limitaciones), aunque si la dirección de Podemos se mantuviese neutral en las primarias tampoco sería una condición sine qua non.

Pero centrándome en el plano “ideológico” y en lo que dice Marcellesi sobre que el apoyo sólo se puede dar si hay un compromiso claro en enfrentar “la crisis ecológica”, pues creo que se equivoca, al menos se equivoca en la forma de expresarlo. Y creo que se equivoca porque este planteamiento, en este estado de necesidad que vive la población griega y en general las del sur de Europa, ni es realista, ni va a ser apoyado y, todavía más importante, no se cuenta con la fuerza suficiente para imponer algo así.
Lo primero en política es ser realista. Los verdes en Grecia o EQUO en España son partidos muy minoritarios, sin fuerza política real ahora mismo, y por tanto su capacidad de influencia es muy limitada. No te puedes plantar ante monstruos como Syriza y Podemos y decirles que orienten todo su programa económico a la crisis ecológica a cambio de tu apoyo, porque lo único que vas a conseguir es que te ignoren. Seamos realistas, ni Syriza ni Podemos necesitan a los partidos verdes para tener éxitos electorales.
Sin embargo los partidos verdes sí necesitan poder influir, necesitan obtener poder y que se apliquen algunas de sus propuestas, así que el planteamiento político no debe ser “A cambio de qué nos vendemos” sino “Cómo conseguimos que nos compren” (permítaseme el ejemplo mercantilista). No se puede ser maximalista con la fuerza que se tiene, así pues lo inteligente es intentar converger en aspectos que pueden ser comunes y conseguir pequeñas mejoras proporcionales a la fuerza que se tiene.
En mi opinión hay dos temas fundamentales en que los verdes deben centrarse: Energía y empleo verde. Son dos temas amplísimos en los que hay vastas posibilidades de mejora y que pueden encajar muy bien en la cultura e intereses de estos grupos de izquierda. Las energías renovables y la eficiencia energética son formas de conseguir independencia económica cara al exterior, y el empleo verde tiene un alto potencial de empleabilidad. Ambos hacen hincapié, además, en el desarrollo local y pueden ser soluciones territoriales para regiones deprimidas. Obviamente esto implica centrarse en posiciones de "desarrollo sostenible" y de "green New Deal" y dejar de lado posiciones decrecentistas por ahora.

Yo me resisto a que los verdes (EQUO) sigan en una posición de cuasi-marginalidad en España. En este momento de surgimiento de alternativas políticas son necesarios, porque además pueden “modular” perfectamente ciertos impulsos que debemos evitar, pero la fuerza actual es la que es y no podemos perderla de vista. Y siempre hay que actuar de forma posibilista respecto a la verdadera fuerza que se tiene.
Dice Florent de que la hegemonía no es la única forma de llegar al poder (en clara referencia a Podemos), pero aunque eso sea verdad sí que creo que es la única manera de generar un cambio permanente. Y la hegemonía no es única, es una multi-hegemonía basada en muchas pequeñas ideas.

Las ideas ecologistas no pueden ser hoy hegemónicas de forma general, pero si lo pueden ser de forma parcial. Recordemos que la nueva hegemonía, según Laclau, se genera por agrupación de las posiciones ganadas o crecientes dentro de la sociedad. Los ecologistas deberían intentar ganar la hegemonía en varios campos, y para eso necesitan de fuerza y presencia pública. Ese punto de apoyo es necesario para cualquier perspectiva de futuro, porque sin eso nunca se podrá avanzar.

3 comentarios:

  1. Deje de defender a corruptos como Errejón o Monedero, mamarracho.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo defiendo a quien me apetece, por si no se había dado cuenta todavía. Y cíñase al asunto del texto, que para decir idioteces ya tiene el twitter y no necesita contaminarme el hilo.

      Eliminar
  2. Carolina Punset será eurodiputada antes que Marcellesi. Si los dos llegan a ejercer como tales se verá claramente que la influencia de una eurodiputada verde en el grupo liberal europeo será más intensa que la que pueda ejercer un eurodiputado verde español en el Grupo Verde ALE europeo. ¡paradójico!

    ResponderEliminar